Poemas de Jalāl al-Dīn Rūmī

Poemas de Jalāl al-Dīn Rūmī

Poemas de Jalāl al-Dīn Rūmī (1207-1273), místico sufí, erudito islámico y el poeta más influyente de la lengua persa. Su vida dio un giro radical tras conocer a Shams de Tabriz, un derviche errante que lo transformó de un académico sobrio en un místico apasionado por el amor divino.

Tras la desaparición de Shams, Rūmī canalizó su duelo en la creación del Masnavi, una de las obras literarias más profundas de la humanidad. Su filosofía se centra en la unión espiritual con Dios a través de la música, la danza y la poesía, elementos que dieron origen a la orden Mevleví y sus famosos derviches giróvagos. Su mensaje trasciende fronteras religiosas, promoviendo el amor universal y la introspección del alma.

Acuna mi corazón

Anoche, recostado sobre el techo

Pensaba en ti

Y vi una Estrella especial,

La llamé para que te lleve un mensaje;

Postrándome ante ella le pedí que lleve mi gesto

A aquél Sol de Tabriz

Para que con su luz

Pueda tornar mis oscuras piedras en oro.

Descubrí mi pecho para mostrarle mis cicatrices;

Le pedí noticias

De mi Amante sediento de sangre.

Mientras esperaba,

Iba de aquí para allá

Hasta que el niño en mi corazón quedó silencioso

Y durmió como si estuviera meciendo su cuna.

Ay Amado, amamanta al niño del corazón

Y no detengas nuestro cambio.

Has cuidado a cientos

No dejes que se detenga conmigo.

Al final, el pueblo de la unión es el lugar para el corazón

¿Por qué retienes este corazón desconcertado

en el pueblo de la desintegración?

Me he quedado enmudecido,

Pero para librarme de esta sequedad

¡Oye Tabernero! pásame el narciso del vino.

 

Anoche, recostado sobre el techo…

Anoche, recostado sobre el techo

Pensaba en ti

Y vi una Estrella especial,

La llamé para que te lleve un mensaje;

Postrándome ante ella le pedí que lleve mi gesto

A aquél Sol de Tabriz

Para que con su luz

Pueda tornar mis oscuras piedras en oro.

Descubrí mi pecho para mostrarle mis cicatrices;

Le pedí noticias

De mi Amante sediento de sangre.

Mientras esperaba,

Iba de aquí para allá

Hasta que el niño en mi corazón quedó silencioso

Y durmió como si estuviera meciendo su cuna.

Ay Amado, amamanta al niño del corazón

Y no detengas nuestro cambio.

Has cuidado a cientos

No dejes que se detenga conmigo.

Al final, el pueblo de la unión es el lugar para el corazón

¿Por qué retienes este corazón desconcertado

en el pueblo de la desintegración?

Me he quedado enmudecido,

Pero para librarme de esta sequedad

¡Oye Tabernero! pásame el narciso del vino.

 

Ay Amado

Ay Amado,

llévame

Libera mi alma

Lléname con tu amor

Libérame de los dos mundos

Si mi corazón se enfoca en otro que no es tú

Deja que el fuego me queme por dentro

Ay Amado

Llévate lo que quiero

Llévate lo que hago

Llévate lo que necesito

Llévate todo lo que me aleja de ti.

 

Baila, como si nadie te estuviera mirando

Baila, como si nadie te estuviera mirando,

Ama, como si nunca te hubieran herido,

Canta, como si nadie te hubiera oído,

Trabaja, como si no necesitases dinero,

Vive, como si el cielo estuviese en la tierra.

 

Cientos de bendiciones

Cuando el amor llegue inesperadamente

y llame a tu ventana, date prisa y déjalo pasar,

pero primero cierra la puerta de la razón.

 

Ya que incluso la más mínima amenaza lo puede ahuyentar,

como humo que ahoga la frescura de la brisa de la mañana.

 

A la razón, el amor le dice que el camino está cerrado:

no puedes pasar, pero al amante le ofrece cientos de bendiciones.

 

Y antes de que la mente dé un paso,

el amor alcanza el séptimo cielo.

 

El amor ha escalado la montaña sagrada.

 

Tengo que dejar de hablar y permitir

que el amor hable desde su nido de silencio.

 

Cuando estemos muertos

Cuando estemos muertos,

no busques nuestra tumba en la tierra,

pues has de encontrarla en el corazón de los hombres.

 

Cuando estoy contigo, estamos despiertos toda la noche

Cuando estoy contigo, estamos despiertos toda la noche.

Cuando no estás, no puedo dormir.

¡Que Dios bendiga estas dos insomnias!

y la diferencia entre ellas.

 

Cuando muera, mi cuerpo yaciendo sobre el suelo

Cuando muera, mi cuerpo yaciendo sobre el suelo

quizás quieras besar mis labios

ya empezando a decaer

no te asustes si abro los ojos

 

¿Debería el corazón del Amor alegrarse a menos que me queme?…

¿Debería el corazón del Amor alegrarse a menos que me queme?

Ya que mi corazón es la morada del Amor.

¡Si has de quemar tu casa, hazlo, Amor!

¡Quién dirá que está prohibido?

¡Quema esta casa por completo!

La casa del Amante mejora con el fuego

De ahora en adelante mi objetivo será quemarme

De ahora en adelante mi objetivo será quemarme

Ya que soy como la vela. El fuego aumenta mi brillo.

No duermas esta noche: por una vez, atraviesa la tierra de los desvelados

Mira a estos amantes ahora afligidos

Y que, como polillas, han muerto en unión con el Amado

Observa a este barco de las criaturas de Dios

Y cómo naufraga en el Amor.

 

El amor es el amo

El Amor es quien domina todas las cosas,

Estoy dominado por el Amor,

Por mi pasión de Amor por Amor.

Tengo tierra tan dulce como el azúcar,

Ay furioso viento, solo soy una paja ante ti

¿Cómo sabré a dónde me llevarás después?

Quien afirme haber pactado con el Destino,

Se revela como un ingenuo mentiroso.

¿Quién de nosotros no es sino una paja en la tormenta?

¿Cómo alguien podría pactar con un huracán?

Dios trabaja por doquier en su gran Resurrección

¿Cómo podemos pretender actuar por nuestra cuenta?

En la mano del Amor, soy como un gato en un costal

A veces me eleva hacia el viento,

A veces me arroja hacia el viento,

El amor me hace girar alrededor de Su cabeza.

No tengo paz, ni en este mundo ni en ningún otro;

Los que aman a Dios han caído en un río furioso,

Se han rendido ante los mandamientos del Amor

Como ruedas de molino, giran, día y noche, sin cesar

Constantemente, girando, girando y gritando.

 

El Amor susurra a mi oído…

El Amor susurra a mi oído:

“Es mejor ser presa que cazador.

Sé el Tonto mío.

¡Deja de ser el sol y se un grano de arena!

Reside junto a mi puerta como indigente.

no quieras ser vela, sé pollilla,

para que pruebes el sabor de la Vida

y conozcas el poder secreto del servicio.”

 

El barco naufragado en el amor

¿Debería el corazón del Amor alegrarse a menos que me queme?

Ya que mi corazón es la morada del Amor.

¡Si has de quemar tu casa, hazlo, Amor!

¡Quién dirá que está prohibido?

¡Quema esta casa por completo!

La casa del Amante mejora con el fuego

De ahora en adelante mi objetivo será quemarme

De ahora en adelante mi objetivo será quemarme

Ya que soy como la vela. El fuego aumenta mi brillo.

No duermas esta noche: por una vez, atraviesa la tierra de los desvelados

Mira a estos amantes ahora afligidos

Y que, como polillas, han muerto en unión con el Amado

Observa a este barco de las criaturas de Dios

Y cómo naufraga en el Amor.

 

El despertar

En el alba de la felicidad,

Me diste tres besos para despertar

A ese momento de amor.

Traté de recordar en mi corazón

Lo que había soñado durante la noche,

Antes de estar consciente

De este movimiento de la vida.

Encontré mis sueños

Pero la luna me alejó,

Me elevó hacia el firmamento

Y me dejó allí suspendido

Viendo cómo mi corazón había caído en tu camino,

Cantando una canción.

Entre mi Amor y mi corazón

Sucedían cosas que lentamente

Me hicieron recordar todo.

Me diviertes con tus caricias,

Aunque no pueda ver tus manos.

Me has besado con ternura,

Aunque no haya visto tus labios.

Te escondes de mí,

Pero eres tú por quien sigo viviendo.

Quizás llegará el momento

En que te canses de besarme,

Y estaré feliz aunque me insultes;

Solo te pido: mírame siquiera.

 

El interés sin el capital

La comida del amante es el amor del pan

Que no necesita estar a la mano.

Nadie que sea sincero en su amor es esclavo de la existencia,

Los amantes nada tienen que ver con la existencia;

Los amantes obtienen el interés sin el capital:

Sin alas, vuelan por el mundo

Sin manos, sacan la bola fuera de la cancha.

Aquel derviche que capturó el aroma de la Realidad

Solía tejer canastas a pesar de que le habían cercenado las manos.

Así, los amantes levantaron sus carpas en la inexistencia:

Son de una cualidad y esencia, como  la inexistencia.

 

El Señor ha susurrado algo

El Señor ha susurrado algo

Al oído de las rosas,

Por eso se abren

Cada día a la caricia luminosa.

 

Ha murmurado algo a la piedra

Y por eso ha surgido

la gema preciosa que centellea

allá en el fondo de la mina.

 

También dice algo al oído del sol

Cuyas mejillas deslumbran

Con relucientes destellos.

¿Qué será lo que el Señor

Ha susurrado al oído del hombre

Para que éste sea capaz

De amar… incluso a Dios?

 

¿Quién hace estos cambios?

Disparo una flecha a la derecha

Cae a la izquierda.

Cabalgo tras de un venado

y me encuentro perseguido por un jabalí.

 

Conspiro para conseguir lo que quiero

Y termino en la cárcel.

Cavo fosas para atrapar a otros

y me caigo en ellas.

Debo sospechar de lo que quiero.

 

En el alba de la felicidad…

En el alba de la felicidad,

Me diste tres besos para despertar

A ese momento de amor.

Traté de recordar en mi corazón

Lo que había soñado durante la noche,

Antes de estar consciente

De este movimiento de la vida.

Encontré mis sueños

Pero la luna me alejó,

Me elevó hacia el firmamento

Y me dejó allí suspendido

Viendo cómo mi corazón había caído en tu camino,

Cantando una canción.

Entre mi Amor y mi corazón

Sucedían cosas que lentamente

Me hicieron recordar todo.

Me diviertes con tus caricias,

Aunque no pueda ver tus manos.

Me has besado con ternura,

Aunque no haya visto tus labios.

Te escondes de mí,

Pero eres tú por quien sigo viviendo.

Quizás llegará el momento

En que te canses de besarme,

Y estaré feliz aunque me insultes;

Solo te pido: mírame siquiera.

 

En el seno de este nuevo amor, muérete

En el seno de este nuevo amor, muérete

Tu camino comienza en el otro lado.

Conviértete en el cielo

Con un hacha ataca el muro de tu prisión.

Escápate

Sal como si te hubieran dado a luz en

Un mundo de color.

Hazlo ya.

Estás cubierto de espesas nubes

Deslízate. Muere.

Silencio.

La quietud es señal segura de que

Has muerto.

En tu antigua vida ansiosamente huías

Del silencio sin cesar

Ahora se asoma la luna llena enmudecida.

 

Gírame como la noria a la rueda de molino…

Gírame como la noria a la rueda de molino

Agua abundante, un Río Vivo

Mantenme en un solo lugar y esparce el amor

La hoja baila en el viento, la paja se arrastra hacia el ámbar

Todas las partes del mundo están enamoradas

Pero no revelan sus secretos.

Las vacas pastan sobre una mesa sacramental y las hormigas susurran al oído de Salomón

Las montañas farfullan un eco. El cielo está calmado.

Si el sol no estuviese enamorado, no tendríamos luz,

No habría césped en las colinas,

El océano se iría a descansar en otro lugar.

Sé un amante como ellos y así conocerás a tu Amado

Ten fe en que conocerás la Fe

Las otras partes del universo no aceptaron la responsabilidad del Amor como tú

Tuvieron miedo de errar con él: la inspirada sabiduría que brota al estar enamorado.

 

He vivido al borde de la locura

He vivido al borde de la locura,

queriendo saber las razones,

llamando a una puerta.

La puerta se abre.

¿He estado llamando desde dentro!

 

Hoy, como cualquier otro día, nos despertamos vacíos y asustados

Hoy, como cualquier otro día, nos despertamos vacíos y asustados.

No abras la puerta del estudio y empieces a leer

Toma un instrumento musical.

Deja que la belleza de lo que amamos sea lo que hacemos.

Hay cientos de formas de arrodillarse y besar el suelo.

 

La comida del amante es el amor del pan…

La comida del amante es el amor del pan

Que no necesita estar a la mano.

Nadie que sea sincero en su amor es esclavo de la existencia,

Los amantes nada tienen que ver con la existencia;

Los amantes obtienen el interés sin el capital:

Sin alas, vuelan por el mundo

Sin manos, sacan la bola fuera de la cancha.

Aquel derviche que capturó el aroma de la Realidad

Solía tejer canastas a pesar de que le habían cercenado las manos.

Así, los amantes levantaron sus carpas en la inexistencia:

Son de una cualidad y esencia, como  la inexistencia.

 

La razón dice, “lo seduciré con el verso”

La razón dice, “lo seduciré con el verso”; el Amor dice, “Calla, lo seduciré con el alma”.

El alma le dice al corazón, “Anda, no te rías de mi ni de ti. ¿Qué hay que no sea suyo para que yo lo seduzca?”

No está afligido ni en busca de olvido para seducirlo con vino y medidas crueles.

La flecha de su mirada no necesita curva para engañar el eje de su mirada con una venia.

No es prisionero del mundo, engrilletado a este mundo de tierra, para seducirlo con oro del reino mundano.

Es un ángel en forma de hombre, no un lujurioso para seducirlo con mujeres.

Ángeles emprenden desde la fuente de la forma, ¡cómo puedo seducirlo con una similar!

No toma un rebaño de caballos ya que vuela con sus alas, la luz es su alimento, así que ¡cómo podría seducirlo con pan!

No es un mercader ni comerciante en el mercado del mundo para seducirlo con el encanto de pérdida y ganancia.

No está vendado para hacerme el enfermo y echar suspiros para seducirlo con lamentaciones

Vendaré e inclinaré mi cabeza ya que me descontrolé. No atraeré su compasión con males ni agitaciones.

Milímetro a milímetro él ve mi corrupción y falsedad. Nada permanece oculto ante él para querer seducirlo con lo oculto.

No busca fama, ni es príncipe adicto a poetas, para seducirlo con versos, letras y poesía florida

La gloria de lo invisible es demasiado grandiosa para seducirla con bendiciones ni paraísos Shams-e Tabriz: su elegido y amado – quizás logre seducirlo con los años en común.

 

La responsabilidad al estar enamorado

Gírame como la noria a la rueda de molino

Agua abundante, un Río Vivo

Mantenme en un solo lugar y esparce el amor

La hoja baila en el viento, la paja se arrastra hacia el ámbar

Todas las partes del mundo están enamoradas

Pero no revelan sus secretos.

Las vacas pastan sobre una mesa sacramental y las hormigas susurran al oído de Salomón

Las montañas farfullan un eco. El cielo está calmado.

Si el sol no estuviese enamorado, no tendríamos luz,

No habría césped en las colinas,

El océano se iría a descansar en otro lugar.

Sé un amante como ellos y así conocerás a tu Amado

Ten fe en que conocerás la Fe

Las otras partes del universo no aceptaron la responsabilidad del Amor como tú

Tuvieron miedo de errar con él: la inspirada sabiduría que brota al estar enamorado.

 

Mi corazón, quédate cerca al que conoce tus caminos…

Mi corazón, quédate cerca al que conoce tus caminos

Ven bajo la sombra del árbol que conforta con flores frescas,

No pasees despreocupadamente por el bazar de los perfumeros,

Quédate en la tienda del azucarero.

De no encontrar el verdadero equilibrio, cualquiera puede engañarte:

Cualquiera puede adornar algo hecho de paja

Y hacerte tomarlo por oro.

No te inclines con un tazón ante cualquier olla hirviendo

En cada olla sobre el fogón, encontrarás cosas muy diversas:

No en todas las cañas hay azúcar, no en todos los abismos hay cimas;

No todos los ojos pueden ver, no en todos los mares abundan perlas.

¡Ay ruiseñor, con tu voz de miel oscura! ¡Sigue lamentándote!

¡Solo tu éxtasis puede penetrar en el duro corazón de la roca!

¡Ríndete y si el Amigo no te acoge,

Sabrás que tu interior se está revelando como un hilo

¡Que no quiere pasar por el ojo de una aguja!

¡El corazón despierto es una lámpara, protégela con la basta de tu manto!

Apresúrate y escapa este viento porque el clima es adverso.

Y cuando hayas escapado, llegarás a una fuente

Y allí encontrarás un Amigo que siempre nutrirá tu alma

Y con tu alma siempre fértil, te convertirás en un gran árbol que crece interiormente

Dando dulce fruto por siempre.

Poemas de Jalāl al-Dīn Rūmī

Mi poesía es como el pan de Egipto

Mi poesía es como  el pan de Egipto;

No puedes comerla, si tiene más de una noche.

¡Cómela cuando todavía esté fresca,

Antes que el polvo [el tiempo] se instale en ella!

Su residencia se encuentra en la cálida tierra de la mente.

En este mundo, se muere de frío.

Como los peces, tan solo puede vivir en la tierra un instante;

Después, la verás desprovisto de la calidez de la vida.

 

No estoy en el mundo

No estoy en el mundo

el mundo está en mí;

no estoy en el cuerpo

el cuerpo está en mí;

no estoy en la mente

la mente está en mí.

 

¿Qué puedo hacer, oh musulmanes?

¿Qué puedo hacer, oh musulmanes?,

pues no me reconozco a mí mismo.

No soy hindú, budista, sufí o zen.

No soy cristiano, ni judío,

ni parsi, ni musulmán.

 

No pertenezco a ninguna religión

o sistema cultural.

No soy del Este, ni del Oeste,

ni de la tierra, ni del mar.

No soy de la mina de la naturaleza,

ni de los cielos giratorios.

No soy de la tierra, ni del agua,

ni del aire, ni del fuego.

No soy del empíreo, ni del polvo,

ni de la existencia, ni de la entidad.

No soy de este mundo, ni del próximo,

ni del Paraíso, ni del Infierno.

 

Mi lugar es el sin lugar,

mi señal es la sin señal.

No tengo cuerpo ni alma,

pues pertenezco al alma del Amado.

 

He desechado la dualidad,

he visto que los dos mundos son uno;

uno busco, uno conozco, uno veo, uno llamo.

Y ese Uno llama y sabe,

Primero, Último, Externo, Interno.

 

Solo esa respiración,

Estoy embriagado con la copa del Amor,

los dos mundos han desaparecido de mi vida;

 

no tengo otra cosa que hacer más que el jolgorio

y la jarana.

 

Quédate cerca mi corazón

Mi corazón, quédate cerca al que conoce tus caminos

Ven bajo la sombra del árbol que conforta con flores frescas,

No pasees despreocupadamente por el bazar de los perfumeros,

Quédate en la tienda del azucarero.

De no encontrar el verdadero equilibrio, cualquiera puede engañarte:

Cualquiera puede adornar algo hecho de paja

Y hacerte tomarlo por oro.

No te inclines con un tazón ante cualquier olla hirviendo

En cada olla sobre el fogón, encontrarás cosas muy diversas:

No en todas las cañas hay azúcar, no en todos los abismos hay cimas;

No todos los ojos pueden ver, no en todos los mares abundan perlas.

¡Ay ruiseñor, con tu voz de miel oscura! ¡Sigue lamentándote!

¡Sólo tu éxtasis puede penetrar en el duro corazón de la roca!

¡Ríndete y si el Amigo no te acoge,

Sabrás que tu interior se está revelando como un hilo

¡Que no quiere pasar por el ojo de una aguja!

¡El corazón despierto es una lámpara, protégela con la basta de tu manto!

Apresúrate y escapa este viento porque el clima es adverso.

Y cuando hayas escapado, llegarás a una fuente

Y allí encontrarás un Amigo que siempre nutrirá tu alma

Y con tu alma siempre fértil, te convertirás en un gran árbol que crece interiormente

Dando dulce fruto por siempre.

 

Soy escultor, moldeo la forma

Soy escultor, moldeo la forma.

A cada momento doy forma a un ídolo.

Pero entonces, frente a ti, las fundo.

Puedo despertar mil formas

y llenarlas de espíritu,

pero cuando miro en tu rostro,

quiero echarlas al fuego.

Mi alma se vierte en la tuya y se mezcla.

Porque mi alma ha absorbido tu fragancia,

es preciado para mí.

Cada gota de sangre que derramo

le informa a la tierra

que me vuelvo uno con mi Ser Amado

cuando tomo parte en el Amor.

En esta casa de agua y barro,

mi corazón ha caído en ruinas.

Entra en esta casa, mi Amor, o déjame partir.

 

Susurros de amor

El Amor susurra a mi oído:

“Es mejor ser presa que cazador.

Sé el Tonto mío.

¡Deja de ser el sol y se un grano de arena!

Reside junto a mi puerta como indigente.

no quieras ser vela, sé pollilla,

para que pruebes el sabor de la Vida

y conozcas el poder secreto del servicio.”

 

Un hombre puede estar en éxtasis, y otros pueden

Un hombre puede estar en éxtasis, y otros pueden

tratar de despertarlo. Se considera bueno que lo hagan

pues ese estado puede ser malo, y despertar puede beneficiarlo.

Despertar a un durmiente puede ser bueno

o malo, de acuerdo con quién lo haga. Si el que despierta

posee logros superiores puede elevar el estado

de quien duerme.

Si no, le dañará la conciencia.

 

Un momento de felicidad

Un momento de felicidad,

tú y yo sentados en la varanda,

aparentemente dos, pero uno en alma, tú y yo.

sentimos el Agua de Vida que fluye aquí,

tú y yo, con la belleza del jardín

y el canto de las aves.

Las estrellas nos mirarán,

y les mostraremos

lo que es ser una fina luna creciente.

Tú y yo fuera de nosotros mismos, estaremos juntos,

indiferentes a conjeturas inútiles, tú y yo.

Los papagayos del paraíso harán el azúcar crujir

mientras reímos juntos tú yo.

de una forma en este mundo,

y de otra en una dulce tierra sin tiempo.

 

¡Ven, ven, quienquiera que seas, ven!

¡Ven, ven, quienquiera que seas, ven!

Infiel, religioso o pagano, poco importa.

¡Nuestra caravana no es la de la desilusión!

¡Nuestra caravana es la de la esperanza!

¡Ven, aunque hayas roto mil veces tus promesas!

¡Ven, a pesar de todo, ven!

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