Poemas de Sanāʾī

Poemas de Sanāʾī

Poemas de Sanāʾī de Gazna (m. 1131) el pionero que transformó la poesía persa al fusionar la tradición cortesana con la profundidad del misticismo islámico. Su obra cumbre, Hadiqatul Haqiqah (El jardín de la verdad), es considerada la primera gran epopeya sufí en formato de masnavi, estableciendo el modelo estructural que seguirían maestros como Attar y Rumi.

A través de su lírica, Sanāʾī denunció la hipocresía social y la tiranía, instando a la purificación del alma y al desapego material. Su transición de poeta de alabanza a sabio errante simboliza la búsqueda de la verdad absoluta. Al introducir temas filosóficos y éticos en el gazal, dotó a la literatura de una dimensión espiritual que antes carecía, convirtiéndose en la raíz del pensamiento sufí literario.

No esperes nada, sirve

Si no conoces tu propio valor

¿Qué necesitas preocuparte sobre la

Aceptación o rechazo de otros?

La ruta que debes recorrer tú mismo

se encuentra en pulir el espejo de tu corazón.

Mientras sigas adherido a tu ego,

vagarás a derechas e izquierdas,

día y noche, por mil años;

y, cuando tras todo ese esfuerzo,

finalmente abras tus ojos,

verás a tu ego,

a través de los defectos inherentes,

vagando alrededor de sí mismo

como un buey en la noria;

pero, si liberado de tu ego,

finalmente te pones a trabajar,

esta puerta se te abrirá en dos minutos.

Magulla tu ego por meses y años sin fin;

déjalo como muerto y cuando hayas acabado

con él,

habrás alcanzado la vida eterna.

Cuando en el sendero hayas matado a tu ego

de inmediato se te mostrará el favor de Dios;

para ser admitido, ven en pobreza.

 

El Ego

El ego es un sirviente en su desfile,
la razón un niño nuevo en su escuela.
¿Qué es la razón en esta posada
salvo un torcido garabato de la caligrafía
de Dios?

Mientras sigas aferrado a tu ego,
vagarás a derecha e izquierda,
día y noche, durante mil años;
y cuando, tras todo ese esfuerzo,
finalmente abras los ojos,
verás a tu ego a través de los defectos
inherentes,
vagando alrededor de sí mismo como un
buey en la noria;
pero si, liberado de tu ego, finalmente
te pones a trabajar,
esta puerta se te abrirá en dos minutos.

Él se presentó a nosotros por bondad.
¿De qué otra forma podríamos haberle
conocido?
La razón nos llevó hasta la puerta,
pero fue su presencia la que nos dejó entrar.

Él sabe lo que hay en tu corazón
pues hizo tu corazón junto con tu arcilla,
pero si piensas que Él sabe de la misma forma
que tú,
entonces estás empantanado, como
un burro, en tu propio barro.

 

El Ciego

¡Nada puedes ver, estás ciego por la noche,
y de día tuerto con tu necia sabiduría!

Así como tu forma externa oculta
tus atributos,
tus atributos tapan tu esencia profunda.
Forma y atributos son el nicho y el cristal
desde donde brilla la luz de la esencia.

¡Esos estúpidos sabios, esos ladrones
y carteristas,
usan lo que han aprendido para robar
por los caminos!
Escúchame, señor del lenguaje,
es mejor que llenes tu corazón con luz
que con cien mil palabras;
cuando estás callado eres la elocuencia
misma,
abres tu boca y eres un demagogo.

 

Desaparece

Mientras este mundo permanece, el otro
no puede ser;
mientras tú existas, Dios no puede ser tuyo.

Dios no será tuyo mientras te aferres a alma
y vida;
no puedes tener ambos: esto y aquello.

Mantente inmutable ante la esperanza
y el miedo.
Para la inexistencia, mezquita e iglesia son
lo mismo;
e iguales son, para una sombra, el cielo
y el infierno.
Para alguien cuyo guía es el amor,
tanto creencia como incredulidad son
un velo
que oculta la puerta del Amigo;
tu propio ser es un velo que oculta
la esencia de Dios.

Nunca te pares en el camino,
vuélvete inexistente;
inexistente incluso a la idea de volverse
inexistente.
Y cuando hayas abandonado
tanto individualidad como conocimiento,
este mundo se volverá aquél.

Deshazte de ti mismo …
hasta que no veas a tu ego como una mota
de polvo,
no tienes posibilidad de llegar a ese lugar;
el ego nunca podría respirar ese aire,
así que encamínate allí sin ego.

 

La muerte como escuela

Durante un tiempo ve a la escuela
con los profetas,
abandona esta locura, esta enfermedad;
lee sólo una página de las enseñanzas
de los profetas;
puesto que nada sabes de lo que dicen,
ve, lee y aprende; tal vez entables amistad
con ellos,
tal vez escapes a toda esta estupidez;
y no imagines que en este mundo de engaño
haya algo peor que la estupidez.

La llegada de la muerte es la llave
que abre el reino desconocido;
si no fuera por la muerte,
la puerta de la verdadera fe permanecería
cerrada.

Deseo y exceso han dormido al hombre,
cuando la muerte aparezca, despertará.

 

El camino

La senda no consiste ni en palabras
ni en obras;
de ellas sólo puede surgir desolación,
jamás un edificio permanente.
Dulzura y vida son las palabras del hombre
que transita este camino en silencio;
cuando habla no es desde la ignorancia,
cuando calla no es por pereza.

Y si, amigo mío, me preguntas el camino,
te diré claramente que es éste:
vuelve tu rostro hacia el mundo de vida
y tu espalda al rango y la reputación;
y, rechazando la prosperidad externa,
inclina la espalda en su servicio;
abandona la compañía de los que comercian
con palabras
y ocupa tu lugar en presencia de los mudos.

Si deseas una perla debes abandonar
el desierto
y vagar junto al mar;
y aunque nunca encuentres la brillante perla,
al menos no habrás dejado de llegar al agua.

¿Cómo puedes ir hacia adelante?
No hay a dónde ir.
¿Cómo saltarás?
No tienes pies.

 

No dualidad

Para el hombre sabio, bien y mal son ambos
supremo bien.
Ningún mal viene jamás de Dios;
cuando creas ver un mal viniendo de Él,
harás mejor en considerarlo como un bien.
Me temo que en el camino de la fe eres
como un bizco que ve doble
o un necio que disputa con la sombra
de un camello.

Derrítete en esta búsqueda,
arriesga tu vida y tu alma en el sendero
de la sinceridad,
esfuérzate en pasar de la nada al ser
y emborráchate con el vino de Dios.
Su perdón viene tan veloz
que nos llega antes que el arrepentimiento
haya tomado forma en nuestros labios.

Aplícate, con pies y manos, a la búsqueda;
pero cuando llegues al mar, deja de hablar
del río.

 

Cómo podrás conocerlo

Pero, ¿como podrás conocerlo

mientras seas incapaz de conocerte?

Uno por uno es uno, ni más ni menos,

el error comienza con la dualidad,

la unidad no conoce error.

 

Dime: ¿por qué, si lo que buscas no existe

en lugar alguno,

te propones viajar allí a pie?

La ruta que debes recorrer tú mismo

estriba en pulir el espejo de tu corazón.

 

Cuerpo perezoso

¿Cómo podrá adorarle este cuerpo perezoso?,

¿cómo podrán conocerle el alma y la vida?

Un rubí, allí, es sólo un trozo de piedra

y la excelencia espiritual el colmo de la locura.

El silencio es alabanza, deja de hablar,

tú cháchara sólo te traerá daño y pesar,

acábala.

 

El único modo

Yo tengo

un Amante secreto

alrededor mío

y de vez en cuando él me envía

una fragancia sagrada.

Le pregunté en mi corazón:

«¿Por qué haces eso?»

Y respondió:

«Éste es el único modo

de besar

tu corazón

directamente».

Poemas de Sanāʾī

Debes convertirte

Debes convertirte

en una pluma

En la mano del Sol.

Necesitamos

que la tierra cante

A través de nuestros

poros y ojos.

El cuerpo no tendrà descanso

Hasta que tu alma pinte

toda su belleza

Sobre el cielo.

 

Somos ladrones encantadores

Somos ladrones encantadores,

Que robamos corazones,

y nunca desfallecemos,

Porque somos los amigos del Uno.

El tiempo de los viejos sermones

ha pasado,

Nosotros apuntamos directamente

al corazón.

Si la mente intenta entrar a hurtadillas

Y tomar el mando,

nosotros le echaremos el lazo

sin demora.

Convertimos el veneno en medicina

Y nuestras penas en bendiciones.

Todo lo que nos era familiar,

A quienes amábamos

y a nosotros mismos,

Tuvimos que dejarlos atrás.

Bendito sea el poema que viene

a través de mí,

pero no de mí,

Porque el sonido de mi propia música Ahogaría

la canción de Amor.

 

No creas

No creas

que estás velado

De Allah

por algo que no sea Allah.

 

No hay nada además de Allah.

Tú estás velado de Él Por

la ilusión de que hay

algo Diferente

a Allah.

 

No pienses

No pienses que decir: “Yo soy Dios”

Sea proclamar la propia grandeza.

Es en realidad total humildad.

Quien dice:

“Soy el siervo de Dios”

Supone que hay dos -Dios y él mismo-

Mientras que quien dice:

“Yo soy Dios”, Se niega a sí mismo.

Renuncia a su propia existencia.

“Yo soy Dios” significa

“Yo no existo. Todo es Dios.

Sólo Dios existe. Yo no soy nada.

Soy vacío absoluto”.

Esto es completa humildad,

no arrogancia,

Pero la gente a menudo lo malinterpreta.

Cuando alguien dice que es el siervo de Dios,

Todavía se ve a sí mismo como alguien que hace,

aunque esté al servicio de Dios.

Todavía no se ha sumergido en el océano de Dios.

Cuando lo haga, ya no habrá cosas tales como

“sus acciones”,

Sólo movimientos

en el agua.

Publicar comentario