Poemas de Arato (poeta griego)
Poemas de Arato de Solos (c. 315-240 a.C.), poeta griego cuya fama reside en su obra «Fenómenos», el poema didáctico más leído de la antigüedad. En él, traduce a hexámetros las teorías astronómicas de Eudoxo, describiendo constelaciones y fenómenos meteorológicos con una elegancia que cautivó a griegos y romanos.
Su estilo representa el ideal alejandrino: erudición, precisión y técnica. Aunque no era astrónomo, su capacidad para humanizar el cosmos mediante mitos y señales naturales lo convirtió en un autor escolar básico. Influyó profundamente en figuras como Cicerón y Virgilio, perdurando su legado hasta el Renacimiento.
La obra Fenómenos (o Phaenomena) de Arato de Solos no es una colección de poemas sueltos, sino un único poema didáctico extenso (1154 hexámetros) dividido tradicionalmente en dos partes principales, todavía protegidos por derechos de autor debido a las nuevas ediciones / traducciones.
Se divide en secciones temáticas muy claras que funcionan como «escenas», siendo éstos los fragmentos más significativos y representativos traducidos de la obra.
Himno Inicial (Proemio a Zeus)
Este es el inicio solemne donde se reconoce el orden divino en el universo.
«Comencemos por Zeus, a quien los hombres nunca dejamos de nombrar; llenas están de Zeus todas las plazas, todos los lugares de reunión de los hombres, lleno el mar y los puertos; en todas partes todos tenemos necesidad de Zeus. Porque de su linaje también somos».
El Mito de la Justicia (La Constelación de Virgo)
Uno de los pasajes más bellos, que narra cómo la Justicia abandonó la Tierra.
«Sobre sus hombros la Virgen lleva la espiga resplandeciente. Antaño habitaba en la tierra y se encontraba cara a cara con los hombres, ni desdeñaba a las antiguas tribus de hombres y mujeres. Mas cuando la raza de bronce nació, más malvada que la anterior, ella detestó a aquella generación y voló hacia el cielo, y fijó allí su morada, donde todavía por la noche se la ve».

Las Osas y el Dragón
Descripción del polo norte celeste.
«Dos Osas giran juntas, por eso las llaman Carros. Mantienen siempre sus cabezas enfrentadas y siempre se mueven de espaldas la una de la otra. Entre ambas, como una corriente de río, se despliega, inmenso prodigio, el Dragón, serpenteando en mil vueltas”.
Orión y el Can Mayor
La descripción de las figuras más brillantes del invierno.
«No creas que al pasar por la noche dejen de verse las joyas de Orión. Tal es el resplandor que emana de su cuerpo. Tras él viene su perro, el Sirio, que los hombres llaman el que quema, pues brilla con un fuego más agudo que el resto».
Pronóstico de las Lluvias (Los Animales)
Hacia el final del poema, Arato describe cómo la naturaleza avisa del cambio de clima.
«A menudo las vacas, mirando hacia el cielo húmedo, han olfateado el aire antes de que caiga la lluvia; y las hormigas, desde sus huecos nidos, sacan a toda prisa todos sus huevos; y las moscas, que muerden con furia, buscan la sangre humana con más ansia cuando el agua se acerca«.
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