Poemas de Nicandro (poeta griego)
Poemas de Nicandro de Colofón (siglo II a.C.) fue un poeta y médico griego célebre por su poesía didáctica de carácter científico. Sus dos obras supervivientes, Theriaca y Alexipharmaca, tratan sobre venenos de animales y sus antídotos minerales o vegetales.
Aunque su estilo es complejo y cargado de términos técnicos, su importancia radica en haber sistematizado el conocimiento médico y farmacológico de la época helenística, influyendo notablemente en autores latinos como Virgilio y Ovidio.
Versión dramatizada de la Theriaca
Prólogo (voz del Coro):
“¡Oh mortales! Escuchad la voz de la tierra, que engendra tanto muerte como remedio.
En cada raíz, en cada fiera, late el doble rostro del destino”.
El áspid
Coro grave:
“El áspid silba en la sombra,
como viento que rasga la noche.
¡Temed su soplo, temed su mordida!”
La tierra
Coro solemne:
“La tierra, madre oscura,
oculta males en su seno,
pero también guarda bálsamos en sus entrañas”.
El veneno
Actor solista:
“Un río ardiente corre en las venas,
cuando el veneno invade al hombre.
¡Fuego invisible, llama interior!”
La adelfa
Coro femenino:
“La adelfa florece serena,
pero su savia amarga es máscara de muerte.
¡Flor traicionera, sonrisa fatal!”
El escorpión
Coro danzante:
“Danza el escorpión,
su aguijón es fuego suspendido,
su paso es amenaza en la arena”.
El rocío
Actor joven:
“El rocío de la mañana
apaga la furia de la víbora.
¡La pureza vence al veneno!”
El sabio
Coro filosófico:
“El hombre sabio conoce:
la hierba humilde vence al monstruo oculto.
¡La ciencia es escudo contra la sombra!”
La cicuta
Coro sombrío:
“La cicuta, verde y serena,
oculta la noche en su tallo.
¡Silencio mortal en su frescura!”
El mar
Coro marino:
“El mar guarda remedios en su espuma,
bálsamos que calman la herida.
¡La ola es medicina, la ola es salvación!”
El canto oscuro
Actor solista:
“El veneno es canto oscuro,
pero la medicina es armonía de luz.
¡Escoged bien la melodía que os guía!”
El león
Coro épico:
“El cazador tiembla al rugido del león,
sombra de muerte en la sabana.
¡El destino acecha en la fiera!”
La abeja
Coro final:
“La abeja, dulce y feroz,
deja en su aguijón la memoria del dolor.
¡Pequeña guardiana del límite entre vida y herida!”
Éxodo (voz del Coro):
“Así canta Nicandro:
la naturaleza es teatro de venenos y remedios,
y el hombre, frágil espectador,
aprende a sobrevivir en su danza eterna”.

Versión dramatizada de la Alexipharmaca
Prólogo (voz del Coro):
“¡Oh mortales! No desesperéis:
donde la tierra hiere, también sana;
donde la fiera muerde, también la hierba protege.
Escuchad el canto de los remedios”.
La raíz salvadora
Coro solemne:
“La raíz humilde, arrancada al alba,
vence la furia del áspid.
¡La tierra devuelve la vida que la sombra roba!”
El vino medicinal
Actor solista:
“El vino, mezclado con hierbas,
purifica la sangre ardiente.
¡Licor que apaga el fuego del veneno!”
La miel
Coro femenino:
“La miel, dulce guardiana,
cierra la herida del escorpión.
¡El néctar vence al aguijón!”
El mar como remedio
Coro marino:
“Del mar surge la espuma curativa,
que calma la fiebre del veneno.
¡La ola es bálsamo, la ola es salvación!”
El aceite
Actor joven:
“El aceite, derramado sobre la piel,
apaga la mordida ardiente.
¡Su brillo es escudo contra la muerte!”
El canto del sabio
Coro filosófico:
“El sabio conoce la mezcla justa:
ni exceso ni carencia,
solo armonía que devuelve la vida”.
El rocío protector
Coro lírico:
“El rocío de la mañana,
cuando se bebe con fe,
purifica la sangre y disuelve la sombra”.
El fuego purificador
Actor solista:
“El fuego, enemigo y aliado,
quema la savia mortal,
y en su llama se oculta la cura”.
La hierba oculta
Coro grave:
“La hierba que crece en la penumbra
guarda secreto contra la cicuta.
¡La humildad vence a la soberbia del veneno!”
El canto luminoso
Coro danzante:
“El remedio es canto de luz,
armonía que disuelve la tiniebla.
¡Cantad, mortales, la victoria de la cura!”
El agua pura
Coro solemne:
“El agua clara, bebida en silencio,
lava la herida y renueva la carne.
¡Fuente eterna contra la sombra!”
La esperanza
Coro final:
“Donde hay veneno, hay remedio;
donde hay sombra, hay luz.
¡Así canta Nicandro:
la vida se defiende con la sabiduría de la tierra!”
Éxodo (voz del Coro):
“Aprended, mortales, que la naturaleza es doble:
hiere y cura, mata y salva.
El hombre que conoce sus secretos
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