Poemas de Nosis (poetisa griega)

Nosis

Poemas de Nosis de Locri (siglo III a. C.) una destacada poeta de la Magna Grecia, conocida por una voz poética que reivindica la intimidad femenina y el deseo. A diferencia de otros autores, Nosis se aleja de lo épico para centrarse en el mundo privado de las mujeres: sus ofrendas, su belleza y sus vínculos familiares.

Es famosa por sus epigramas votivos y ecfrásticos, donde describe con delicadeza obras de arte y retratos. Su obra destaca por la metáfora del tejido como escritura, uniendo la labor manual doméstica con la creación intelectual.

Se autodenomina orgullosamente sucesora de Safo, defendiendo que «nada es más dulce que el deseo». Su legado es fundamental para entender la transición hacia una poesía más personal, sensorial y orgullosamente consciente de su identidad de mujer.

Lo más dulce

-Nada es más dulce que el amor. Las demás alegrías

son secundarias; hasta la miel rechazo de mi boca.

Así habla Nosis: aquél a quien Cipris no ha amado

no conoce qué rosas son sus flores.

 

Hédilo

In vino veritas

El vino y unos brindis muy traidores tumbaron a Aglaonice

(también el amor tierno de Nicágoras).

Y sus prendas, rociadas de perfume -los húmedos despojos

de unos deseos nuevos- son ya ofrendas a Cipris:

las sandalias, las bandas delicadas que desnudó del pecho,

testimonios de un sueño y de los vehementes abrazos de aquel

día.

 

Calímaco

Conjuros contra Eros

Qué buen encantamiento descubrió Polifemo

para el enamorado. Por la Tierra, que no era tonto el cíclope.

Las Musas, sí, Filipo, la pasión debilitan:

su técnica es la droga que todo lo remedia.

El hambre y el poema son la única terapia

-creo yo- para el mal: extirpa la dolencia

de querer a los chicos… Puedo decirle a Eros

muy tranquilo: -Niñato, córtate ya las alas.

Ni una pizca te temo porque tengo en mi casa

conjuros de dos clases para tus golpes crueles.

 

Epigrama 1: «El beso de Cipris»

Más dulce que el deseo, nada. Todas las otras alegrías quedan en segundo lugar. De mi boca escupo la miel. Esto dice Nosis: quien no fue besada por Cipris no sabe qué flores son rosas.

Nosis

Epigrama 5: «Sámita»

Mira, parece que Afrodita, encantada, como una ofrenda recibe de Sámita este tocado para el cabello. Está hecho con cuidado y huele dulce como el néctar con el que también ella frota la piel del bello Adonis.

 

Epigrama 7: «Taumáreta»

Este cuadro tiene la belleza de Taumáreta, logra expresar la alegría y la juventud de su mirada delicada. Al verte en el retrato, la cachorra guardiana del hogar movería la cola, creyendo que está frente a la señora de la casa.

 

Epigrama 3: «Ofrenda»

Honrada Hera, que desciendes tantas veces desde el cielo para contemplar en Lacinio tu templo que huele a incienso, recibe el vestido de lino que junto con su noble hija Nosis tejió Teufilis, la hija de Cléoca.

 

Epigrama 10: «Epitafio»

Tras soltar una carcajada y decir una palabra amable sobre mí, sigue tu camino. Soy Rintón de Siracusa, pequeña ruiseñora de las Musas. Gracias a mis trágicas piezas cómicas, alcanzaremos nuestra propia corona de hiedra.

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