Poemas de Hipónax (poema griego)

hipónax

Hipónax de Éfeso (siglo VI a.C.) fue un poeta lírico griego célebre por su agresiva sátira y realismo crudo. Innovó la métrica con el coliambo o «yambo cojo». Expulsado de su ciudad por el tirano Atenágoras, vivió en la pobreza, reflejando en sus fragmentos una voz popular, mendicante y mordaz contra sus enemigos.

Hipónax es el poeta de los bajos fondos, reflejado en sus poemas que se mueven entre los temas del hambre, frío, mendigos, prostitutas, insultos. Su tono es mordaz, obsceno y satírico, se hizo precursor de la comedia ática. De sus textos originales (los “yambos”, sólo se conservan algunos fragmentos, siendo éstos reconstrucciones y traducciones de los textos transmitidos por citas en otros autores.

Contra enemigos y escultores

Contra los escultores Búpalo y Atenis: “Me esculpieron deforme: yo los devolví a la tierra con mis versos”.

“El escultor que me ridiculizó, ahora yace bajo tierra”.

“El enemigo ríe, pero pronto la tumba iguala a ambos”.

 

Hambre y frío

“Hermes, no hago más que tiritar de frío y rechinar los dientes”.

“Nunca me diste un manto grueso, remedio en el invierno contra los escalofríos”.

“No hay peor enemigo que el hambre, que roe las entrañas como perro rabioso”.

“El mendigo, con pies desnudos, se arrastra por las calles buscando pan”.

“El pobre sueña con banquetes, pero despierta con hambre”.

“El mendigo canta, aunque su estómago esté vacío”.

“El mendigo ríe de sí mismo, pues nada más le queda”.

 

Vino, placer y prostitución

“El vino me calienta más que el sol del verano”.

“La prostituta sonríe, pero su sonrisa cuesta dracmas”.

“El oro corrompe más que el hambre”.

“El rico se ríe del pobre, pero pronto la tumba iguala a ambos”.

“El perro ladra al mendigo, como si fuera peor que él”.

“El mendigo sueña con mujeres, el rico las compra”.

“El mendigo canta obscenidades para olvidar el hambre”.

Hipónax

Mar y dioses

“Cuéntame, oh Musa, sobre la hija del Eurimedonte, de Caribdis, que engulle todo el mar…” (parodia de la Odisea).

“El mar me arrastra, pero yo insulto a Poseidón”.

“El pescador, cansado, vende su red para comprar pan”.

“El tirano de Éfeso devora la ciudad como lobo hambriento”.

“No temo a los dioses, sino al frío que me mata”.

 

Sátira social y personal

“A mí Plutón, por entero ciego, jamás vino a decirme: ‘Hiponacte, te doy treinta minas de plata…’”.

“El mendigo se arrastra por las calles, pero canta como un poeta”.

“El rico duerme sobre oro, el pobre sobre piedras”.

“El mendigo pide pan, el rico pide vino”.

“El enemigo ríe, pero pronto la tumba iguala a ambos”.

“El tirano de Éfeso devora la ciudad como lobo hambriento”.

“El mendigo insulta al tirano, aunque tiemble de miedo”.

“El rico duerme sobre oro, el pobre sobre piedras”.

 

Ironía y obscenidad

“El mendigo insulta al tirano, aunque tiemble de miedo”.

“El mendigo se burla de sí mismo, pues nada más le queda”.

“El mendigo canta obscenidades para olvidar el hambre”.

“El mendigo se arrastra, pero su voz es más fuerte que el oro”.

 

Animales y comparaciones

“El mendigo se ríe del perro, pues ambos buscan sobras”.

“El hambre roe como perro rabioso”.

“El mendigo se arrastra como gusano”.

“El rico es como un lobo, el pobre como oveja”.

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