Poemas de Su Shi (Su Dongpo)

Poemas de Su Shi (Su Dongpo)

Poemas de Su Shi (Su Dongpo) – (1037–1101), fue el polímata definitivo de la dinastía Song y una de las figuras más queridas de la cultura china. Brilló como poeta, ensayista, pintor y calígrafo, destacando en la poesía ci por su estilo libre y optimista.

Su vida estuvo marcada por una montaña rusa política: de altos cargos imperiales a duros exilios en regiones remotas. Lejos de amargarse, estas experiencias profundizaron su filosofía, fusionando el confucianismo del deber con la serenidad del budismo zen y el taoísmo.

No solo alimentó el espíritu, sino también el cuerpo; se le atribuye el famoso «cerdo Dongpo». Su legado reside en su resiliencia humanista y su capacidad para hallar belleza en la adversidad, consolidándose como el «eterno amigo» de los intelectuales chinos.

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TINTA DERRAMADA

Nubes -tinta que borra a medias las colinas.

Lluvia blanca -el granizo rebota en la cubierta.

Un ventarrón terrestre barre con todo y se va.

Al pie de la torre el agua se ha vuelto cielo.

 

PASEO EN EL RÍO

El claro viento -¿qué es?

Algo para amar, no para ser nombrado.

Pasa como un príncipe

Entre los elogios de los árboles.

Dejemos que la barca nos conduzca

¡Vamos a ninguna parte!

Tendido boca arriba, saludo

A la brisa que anda por ahí,

Bebo a la salud del espacio.

Ni ella ni él piensan en mí

-Qué bueno: yo tampoco. Anochece:

Nubes brillantes sobre aguas silenciosas.

 

NOCHE EN BARCO

Débil viento entre juncos y espadañas. ¿Llueve?

Abro la escotilla: la luna ha inundado al lago.

Marineros y pájaros acuáticos sueñan el mismo sueño.

Como un zorro sorprendido salta un gran pez.

Hombres y bestias: unos a otros se olvidan.

Ya es tarde. Yo juego a solas con mi sombra.

Olas negras contra los bordos: dibujos de gusanos.

Araña colgante -es la luna atrapada en un sauce.

Pasa la vida rápida -no la deja la pena.

Veo este instante que se desvanece.

Canta un gallo. Campanas y tambores en la orilla.

Un grito y otro y otro. Cien pájaros de pronto.

 

BEGONIAS

Viento del este, suave.

Rayo de luz que flota

Entre perfumes densos:

Salta por el balcón,

En persona, la luna.

Se adormecen las flores.

Larga contemplación:

A la luz de la vela

Su belleza es más roja.

 

FLOR PINTADA

(otra lectura del mismo poema)

Viento del este, suave.

Rayo de luz que flota

Entre perfumes densos:

Salta por el balcón,

En persona, la luna.

La muchacha se duerme.

Contemplo largamente

A la luz de la vela

Su pintada belleza.

 

No me avergüenza, a mis años, ponerme una flor en el pelo.

La avergonzada es la flor coronando la cabeza de un viejo.

La gente se ríe al verme regresar borracho apoyado en un amigo.

Miles de li de elegantes persianas alzadas a medias me miran pasar.

 

EL MIRAJE MARINO [REFUNDICIÓN]

Hacia el este, nubes y mar: un vacío sobre otro vacío.

¿Y los inmortales van y vienen por esta vacuidad luminosa?

Aunque todas las formas nacen del oleaje de este mundo flotante,

En vano aguardo la aparición:

No hay puertas de cauri que se cierren sobre palacios de perla.

Lo sé: la visión es quimérica.

Pero mis ojos quieren ver esa invención de dioses.

Día frío, mar helado, aunque cielo y tierra reposan,

Concededme la gracia ¡y que despierten vuestros dragones!

No fue rechazada mi abrupta plegaria:

Torres sobre la orilla, colinas verdiazules en el alba de escarcha,

¡El miraje, la maravilla que pasmó a los viejos!

 

Ahora: sol tardío, un pájaro perdido en el espacio.

Frente a mi la masa verde: un bruñido espejo de bronce.

¿Para qué este nuevo poema de palabras entretejidas

Que también, como todo, disipa el soplo del este?

 

CUATRO POEMAS SOBRE LA PINTURA CUANDO YU-K’O PINTA…

Cuando Yu-k’o pinta bambúes

Todo es bambú, nadie es gente.

¿Dije que no ve a la gente?

Tampoco se ve a sí mismo:

Absorto, bambú se vuelve,

Un bambú que crece y crece.

Ido Chuang-tse, ¿quién otro tiene

Este poder de irse sin moverse?

 

SOBRE LA PINTURA DE UNA RAMA FLORIDA (PRIMAVERA PRECOZ) DEL SECRETARIO WANG

¿Quién dice que la pintura debe parecerse a la realidad

El que lo dice la mira con ojos sin entendimiento

¿Quién dice que el poema debe tener un tema?

El que lo dice pierde la poesía del poema

Pintura y poesía tienen el mismo fin:

Frescura límpida, arte más allá del arte

Los gorriones de Pien Luen pían en el papel,

Las flores de Chao Ch’ang palpitan y huelen,

¿Pero qué son al lado de estos rollos,

Pensamientos-líneas, manchas-espíritus?

¡Quién hubiera pensado que un puntito rojo

Provocaría el estallido de una primavera!

 

SOBRE UNA PINTURA DE LI SHIH-NAN

Serpea por el prado. En sus márgenes todavía

Estragos de la crecida. Claros en las arboledas:

Las raíces quemadas por la helada asoman, oblicuas.

Un botecito de un solo remo —¿adónde va?

Al sur del río, a un pueblo de hojas amarillas.

 

POEMA ESCRITO SOBRE UNA PINTURA DE WANG CHIN-CH’ING

Flotan, grises y verdes, sobre el pecho del río:

¿son montes o son nubes? De lejos no se sabe.

Pero las nubes pasan, se dispersan las nieblas,

aparecen montañas, colinas, arboledas.

Por riscos verdinegros cien cascadas bullentes.

Se cuelan por los bosques, saltan entre las peñas,

son de jade y serpean, torrentes son espuma,

blancas se precipitan entre verdes abismos.

Al llegar a los llanos, los rápidos se juntan

en las aguas pacíficas del río poderoso.

Un puentecillo lleva a una posada rústica,

asida a un farallón. Ir y venir de gente

bajo los quietos árboles. Una motita allá,

donde el azul del río se ha vuelto azul del cielo:

una barca en lo inmenso perdida…

Tus pinceles

reviven estas vistas y al mirarlas deseo

un pedazo de tierra, un pedazo de cielo.

 

Pasé en Wang Cheng tres años: primaveras airosas,

las aguas encrespadas, sereno el firmamento;

del monte a la llanura bajan, de lluvia grávidas,

las tribus de las nubes, nómadas del verano;

en el otoño límpido, los vuelos de los cuervos

de los arces en llamas a las barcas dormidas;

mediodías de invierno: sobre el mundo en letargo

la sacudida nieve de los pinos enhiestos.

También son de este mundo, no sólo de inmortales,

Wu-ling y la corriente con la flor de durazno.

 

Valles, colinas, ríos: soledad que no pesa;

conozco sus senderos pero me quedo aquí.

Me llama la ciudad, polvo soy de su polvo.

Devuelvo tu pintura y suspiro tres veces.

 

LA HABITACIÓN ORIENTADA AL SUR CON VISTA AL RÍO

La habitación está preparada, ya ha ardido el incienso.

Cierro las persianas antes de cerrar los párpados.

El dibujo del cubrecama imita las olas del río.

La cortina de gasa es como una niebla.

Un sueño viene a mí y cuando despierto, ya no sé dónde estoy.

Abro la ventana del poniente y contemplo las olas

Extendiéndose una y otra vez sobre el horizonte.

 

A UN VIAJERO

El año pasado cuando te acompañé

Hasta la puerta de Yang Chou,

La nieve volaba como un algodón de sauce blanco.

Este año la Primavera nuevamente llegó,

Y ahora, el algodón blanco del sauce se parece a la nieve.

Sin embargo, tú aún no has regresado.

Solo ante la ventana,

Levanto mi copa hacia la brillante luna.

El viento, húmedo por el rocío de la tarde,

Mueve las cortinas de gaza.

Quizás la diosa lunar Chang-O

Se apiade de esta golondrina solitaria,

Y nos una con un hilo de luz,

que se deslice por debajo de las cornisas de tu hogar.

 

OFRENDAS DE LA COSECHA

La cosecha ya está recogida.

El trabajo de este año parece terminar.

Si no tienes vasijas de bronce para la ofrenda,

Puedes pedirlas prestadas. Otros tienen muchas.

Las montañas y los ríos ya han entregado su parte,

En variadas cantidades para ricos y para pobres.

Algunos ofrecen bandejas llenas de frutas,

Otros cestas con conejos.

Los ricos ofrecen banquetes,

Brocados de seda decoran sus salones.

Otros en cambio apenas tienen que ofrecer,

Y por el contrario se esconden

del recaudador de impuestos.

Soy extranjero en esta zona,

En donde alegres procesiones llenan calles y pasillos.

Sin embargo, también canto las viejas canciones populares,

A pesar que nadie me acompañe.

 

MEDITACIONES EN EL EXILIO

Levanto mi cabeza y observo

Al fénix y al cisne cruzar el cielo en sus migraciones.

Riquezas, cargos, empleos, ya nada significan para mi.

En exilio, en otoño,

Me estoy volviendo cada vez más indiferente.

Los humanos siempre se tratan de la misma manera,

A mi no me han permitido visitar el Lago del Oeste.

Sin embargo, nadie puede impedirme escribir poemas

Sobre las montañas y los ríos de Wu.

 

POEMA

Estoy viejo, enfermo y solo,

Hago mi hogar en la Ladera Este (Tung-po).

Blanca, escasa e hirsuta,

Mi barba se mezcla con el viento.

Frecuentemente mi hijito se sorprende deleitado

De encontrar rosas en mis mejillas.

¿Cómo podría saber él, sonrío,

Que están rojas por el vino?

 

ESCUCHANDO AL RÍO

Bebiendo en la Ladera Este por la noche,

Estoy chispeado y sobrio.

Debe ser la tercera guardia

Cuando llego a casa.

Mi hijo ronca como el trueno,

Nadie escucha mis golpes.

Apoyado en mi vara

Escucho al río.

Siempre me lamento

Que mi ser no es mío.

¿Cuándo no recordaré

De apresurarme por nada?

En la noche profunda el viento sueña,

La seda blanca yace plana.

Pronto el pequeño barco navegará,

Pasando el resto de su vida por los ríos y mares.

 

EL PESCADOR

El pescador va por su bebida,

Entra al negocio de vinos,

Y también ordena

Pescado y cangrejos.

En cuanto al vino, sólo pide lo suficiente

Como para intoxicarse.

No pregunta el precio,

El pescador se emborracha.

Baila en su chaqueta de hierbas,

Trata de hallar el camino a casa.

Deja que el pequeño remo se mueva,

Y que el bote flote.

Cuando se despierta,

No tiene idea de dónde se encuentra.

Se despierta al mediodía,

Y ahí en el río, su sueño

Se rompe en pedazos en esta primavera.

Entre capullos que caen,

Y candelillas que vuelan.

Sobrio pero borracho, borracho pero sobrio,

Se ríe de la mortalidad.

Todo esto es antiguo y nuevo.

 

REMANDO DE NOCHE EN EL LAGO DEL OESTE

Interminablemente, interminablemente en el lago crecen los berzos,

Los vientos nocturnos y los rocíos tienen el aroma del perfume de los lotos. Gradualmente la luz de una linterna de un templo lejano se hace visible,

Esperemos y miremos el brillo del lago cuando la Luna se ponga.

 

¿CUÁNDO VIENE LA CLARA LUNA? SEGÚN LA MELODÍA SHUIDIAOGETOU

Copa en mano, pregunto

al azul infinito:

¿Cuándo viene la clara luna?

 

¿En qué año se vive esta noche

en sus palacios celestes?

Quería volar allí cabalgando el viento,

mas temo que en esos palacios de jade,

tan altos, sea el frío insoportable.

¿Bailar a la luz de luna, con mi propia sombra?

¡Más vale quedar en esta tierra de los hombres!

 

La luna ronda los rojos pabellones,

baja a las ventanas talladas

y alumbra a los que están en vela.

No debe guardamos rencor,

pero ¿por qué siempre aparece llena

en nuestros momentos de despedida?

El hombre vive penas, alegrías,

encuentros, ausencias.

Y la luna, llena o menguante, clara o sombría.

Nunca nada es redondo y perfecto.

Ojalá te acompañe siempre la salud y lozanía,

y gocemos juntos de esta luna bella,

aun cuando nos separen miles de leguas.

 

UN SUEÑO EN LA NOCHE DEL 20 DE ENERO DE 1075 SEGÚN LA MELODÍA JIANGCHENGZH

Diez años ya. Nebulosas brumas

separan al vivo de la muerta.

Intento no recordar.

Pero no puedo olvidar.

 

Tu solitaria tumba

está a miles de leguas.

¿Dónde puedo desahogarme

de mis profundas tristezas?

Si nos encontráramos ahora,

¿me reconocerías, con este rostro

cubierto de polvo del tiempo,

con estos cabellos de escarcha?

 

En la oscuridad de la noche,

en un sueño vuelvo a mi pueblo.

Estás arreglándote ante el espejo,

delante de la ventana.

Nos miramos en silencio,

los ojos llenos de lágrimas.

¡Desgarradoras angustias!

Nos reúnen todos los años

en esta colina de pinos,

a la clara luz de la luna.

 

AÑORANDO EL PASADO EN EL ACANTILADO ROJO SEGÚN LA MELODÍ A NIANNUJIAO

El gigante Yangtsé se lanza al Este,

arrastrando incontables héroes

a través de los tiempos.

Al oeste, los campamentos antiguos

eran tal vez donde luchó el general Zhou Yu.

Caprichosas rocas apuñalan el cielo.

Furiosas olas rompen contra la orilla,

levantando un polvillo de nieve.

Hermosas montañas y ríos:

 

Una fascinante pintura,

iCuántos héroes cayeron por ellos!

Pienso en el Zhou Yu de aquel año.

Recién casado con la bella hija de Qjjao,

rebosa de vigor y energía en la lucha.

Abanico de plumas en mano

y gorra de letrado a la cabeza,

riendo y bromeando,

hace polvo a su poderoso enemigo.

Tengo la mente vagando

por estos antiguos reinos.

¿Me creéis un loco sentimental?

¿Atribuís mis canas a estas nostalgias?

La vida es tan sólo un sueño.

¿Por qué no levantamos nuestras copas

y bebemos con la luna del río?

 

CONTEMPLANDO EBRIO DESDE EL MIRADOR DEL LAGO

Nubes negras. La tinta vertida

tiñe a medias cerros y montañas.

Cristalina lluvia, que salpica perlas

sobre la cubierta de la barca.

Llega un ventarrón barriendo todo.

Desde el mirador contemplo:

El agua se ha vuelto cielo.

 

Peces y tortugas, libres,

nos vienen siguiendo sin miedo*.

Lotos sin dueño ni amo

florecen por todo el lago.

Mecido por el agua, desde mi almohada,

veo subir y bajar la montaña.

Llevada por la brisa,

mi barca baila con la luna.

 

DE REGRESO A LINGAO, DE NOCHE SEGÚN LA MELODÍA LINJIANGXIAN

De noche, bebo en la Cuesta del Este.

Al despertar, otra vez me emborracho.

Vuelvo a casa a medianoche.

El criado ronca tronando.

Por más que llame, nadie me abre.

Apoyado en mi bastón,

escucho el río que corre a su gusto.

¡Cómo siento no ser dueño de mí mismo!

¿Cuándo me libraré de los trajines mundanos?

Noche avanzada.

Ha cesado el viento.

Las olas se calman.

Quisiera salir en una barca

y pasar el resto de mi vida

en los ríos y en el mar.

 

ESCRITO EN UN MURO DEL TEMPLO BOSQUE DEL OESTE

De frente es cordillera, de perfil, alto pico.

Distinto el ángulo, el rostro del todo distinto.

Estando dentro del monte Lu Shan,

¿quién podrá conocerlo de verdad?

 

DEDICADO A QINJI SEGÚN LA MELODÍA JIANZHIHUAMULAN

Elegancia y hermosura innata.

Inteligente y cariñosa.

Tu voz sonora y melodiosa,

ascendiendo al cielo,

detiene las nubes viajeras.

Cantas una canción tras otra,

todas bellas en sus letras y notas.

Me agradeces mi cariño

y llenas sin cesar mi copa dorada

con tus finas manos blancas.

 

ALOJADO EN EL PABELLÓN DE LA INMUTABLE SABIDURÍA DE HUANGZHOU SEGÚN LA MELODÍA PUSUANZI

Una luna quebrada cuelga

de un varonil árbol deshojado.

Calla la clepsidra,

y todo es silencio.

¿Quién ve a este hombre solitario

en sus idas y venidas?

Confusa sombra de un ánsar aislado.

Asustado, se yergue

y vuelve la cabeza.

Nadie comprende su angustia.

Busca, pero no se posa

en ninguna rama, que le es helada.

Prefiere una duna fría y yerma.

 

CON MOTIVO DE LA LLUVIA DEL SIETE DE MARZO SEGÚN LA MELODÍA DINGFENGBO

No escuchemos el estruendo

que atraviesa el bosque

y golpea las hojas.

Sigamos nuestro camino

cantando y andando

sin prisa y sin pausa.

Con un bastón de bambú

y unas sandalias de paja,

vamos mejor que a caballo.

¿Para qué tener miedo?

Con una capa de juncos,

paso la vida entre lluvias y nieblas.

Un fresco viento de la primavera

me despierta de la embriaguez.

Siento un poco de frío.

Mas la luz del sol nos saluda

desde la cumbre de la montaña.

Vuelvo la cabeza al sitio

donde bramó la tormenta.

¡Regresemos, amigos!

Allí ya no hay lluvia ni viento,

aunque tampoco brilla el sol.

 

HERVIR A FUEGO LENTO EL TÉ CON AGUA FRESCA DE RÍO

El agua fresca del río debe ser hervida sobre llamas Fuertes;

me apoyo sobre la roca del pescador, para recoger el agua de la corriente del río;

almacenar el reflejo de la luna de primavera, dentro de la jarra;

divide la corriente nocturna dejándola caer exhausta en la tetera.

Agua blanca espumosa, hirviéndose lentamente, en pequeños remolinos de té;

sirve y escucha el sonido como el viento a través de los pinos.

Tres cuencos no penetrarán necesariamente mis blancas entrañas;

Me siento y escucho, desde la ciudad remota, el golpeo de la hora.

 

CUANTO MÁS FLOJO ES EL VINO

Cuanto más flojo es el vino, más fácil

resulta beber dos copas. Cuanto

más fina es la tela, más fácil resulta

llevarla doble. Fealdad y belleza

son opuestos, pero, cuando estás bebido,

una vale tanto como la otra. Con

los años las esposas feas y las concubinas

quisquillosas cada vez se parecen

más. Si quieres cumplir tus fines, vive

en el anonimato. Sigue el consejo

de tu sentido común. Aléjate de la Cámara

Imperial de Audiencias, del Salón

Florido Oriental, del polvo de los tiempos

y del viento del Paso Septentrional.

Cien años son mucho tiempo, pero al final

llegan a transcurrir. Entretanto, no

es un mayor logro ser un cadáver rico o pobre.

para conservar los cadáveres de los

muertos ilustres, se les colocan en la boca

joyas de jade o perla. De nada les

sirven, pero, al cabo de mil años, caen en

manos de los ladrones de sus tumbas.

En cambio, la literatura lleva aparejada su

propia recompensa. Por fortuna,

los necios no le prestan gran atención.

La posibilidad de un chanchullo

los hace enrojecer de alegría. Los

hombres buenos son sus propios

enemigos. El vino es el mejor premio

al mérito. En todo el mundo,

el bien y el mal, la alegría y la pena

tan sólo son aspectos del Vacío.

 

LUNA, FLORES, HOMBRE

Alzo la copa e invito a la

Luna a bajar del cielo.

Espero que me acepte. Alzo

La copa y pido a las ramas,

Cargadas de flores, que beban

Conmigo. Les deseo larga

Vida y prometo no cortarlas

Jamás. En compañía de la

Luna y las flores, me embriago

Y ninguno de nosotros

Se preocupa de nada. ¿Cuántos

Comprenderán nuestro

gozo? Tengo el vino, la luna y las

Flores. ¿Acaso necesito

Otros compañeros para beber?

 

FIN DE AÑO

Anochecer. Las nubes se dispersan

Y esfuman. El cielo está puro y frío. El

Río del Cielo gira en la Bóveda

De jade. Si esta noche no disfruto de la

Vida al máximo, el mes que viene,

El año que viene, ¿quién sabe dónde estaré?

 

ÚLTIMO DÍA DEL AÑO

El año que está a punto de concluir

Es como una serpiente que se

Arrastra por un campo. Apenas la has

Visto y ya casi ha desaparecido.

Se ha marchado y con ella el peligro.

Peor sería sí se pudiera agarrarla

de la cola. ¿Para qué intentarlo,

si Con ello nada se gana? Los niños

Están despiertos, no pueden dormir.

Pasan toda la noche riendo y

Charlando. Los gallos no cantan para

Anunciar el amanecer. La guardia

No toca los tambores. Todo el mundo

Permanece en vela, mientras

la Llama de las lámparas decae, y sale

A contemplar cómo se apagan y

Se ponen las estrellas. Espero que

El año próximo sea mejor que

Este. Pero sé que habrá exactamente

Los mismos errores e infortunios.

Tal vez yo haya obtenido mayores logros

Al final del próximo año. Así será.

Soy joven aún y estoy lleno de ilusiones.

 

PRIMAVERA

Las flores de peral resaltan

Blancas como leche sobre un fondo

De sauces verdeazulinos. El

Aire arrastra la pelusa de los sauces.

Nubes de flores de peral vuelan

Por la ciudad. Los pétalos caídos en

El balcón parecen nieve.

¿Cuántos festivales de la primavera

Llegaremos a ver en esta vida?

 

NOCHE DE PRIMAVERA

Los minutos de una noche de primavera,

Con un perfume de las flores tan puro y unas

Sombras de la luna tan intensas,

Valen más que diez mil monedas de oro. En

El pabellón suenan voces y flautas

Altas y alegres. En el jardín una hamaca

Se mece en la noche negra y profunda.

 

UN PASEO POR EL CAMPO

El viento primaveral levanta fino polvo

del Camino. Todo el mundo está fuera,

Disfrutando de las hojas renacidas. Los

Paseantes beben en las fondas a lo

Largo del camino. Las ruedas de los carros

Hollan la joven hierba. La ciudad

Entera se ha trasladado a los suburbios.

Los niños corretean por doquier

Y gritan hacia el cielo. Cantos y redobles

De tambor asustan a las colinas y

Hacen temblar las hojas en los árboles.

Las cestas de la merienda y las

Jarras desparramadas por los campos

Ahuyentan a cuervos y milanos

Reales. ¿Quién es ese hombre ante el que

Se ha congregado una multitud?

Dice que es un monje taoísta y vende

Amuletos a los transeúntes. Grita,

Agita las manos, hace visajes con los

Ojos. «Si criáis gusanos de seda,

Obtendréis capullos como jarras. Si

Criáis ganado, las ovejas crecerán

Como alces.» Nadie le cree, en realidad.

Lo que le compran es el espíritu

De la primavera. En cuanto tenga dinero

Suficiente, irá a ponerse ciego de

Vino y se desplomará borracho, vencido

Por la magia de sus propios amuletos.

 

LA LUNA EN MEDIO DEL OTOÑO

Por la tarde las nubes se dispersan, desaparecen,

el cielo es cada vez más puro y frío.

Silenciosamente la Vía Láctea gira en la bóveda de jade.

Si hoy, en esta noche, no nos regocijamos ampliamente,

el mes próximo, el año próximo, ¿estaremos aquí para mirar?

 

UN DESEO PARA MI HIJO

Todos queremos un hijo inteligente;

sin embargo, la inteligencia me ha hecho perder

la vida.

Ahora quiero un niño ignorante y estúpido:

Sin tormentas será ministro.

 

NEVADA

Nevó en Valle del Sur -una vista sin par.

Hinqué la espuela -nadie en la senda- breñas, broza

-Me adelanté a la madrugada- crucé el primero

El puente almagro -vi techumbres desfondadas,

Labriegos arruinados, su hambre desoída.

Lo que sentí lo sabe el cuervo crepuscular:

Hasta la punta vuela del árbol descarnado,

Se posa y una lluvia desata de carámbanos.

 

Arroyo de Lavado de Seda: Pícaro con prisa para el gobernador

En un rubor apresurado, acuden a ver,

A través de las zarzas, riendo de tres en tres.

Las faldas carmesí se rasgan al empujar—¡qué alegría!

Jóvenes y viejos para los ritos de la cosecha continúan,

Los cuervos giran donde suplican dioses del pueblo.

Al anochecer, un anciano borracho bloquea el camino—¡presta atención!

 

Veo mi vida anterior en Yuanming

Veo mi vida anterior en Yuanming,

A menudo en sueños y en pensamientos un poco mareados.

En vano hemos pasado muchas vidas,

Ascendiendo con fama pero de vuelta a la tierra.

La Ladera Este, bendecida con la lluvia de anoche,

Se despierta con un día despejado con urracas de primavera.

 

Un arroyo oculto murmura junto a Snow Hall,

Serpenteando desde el oeste hacia el Monte Norte,

Luego bajando hacia el sur, hasta el monte Zencheng

Que se alza orgulloso, con colinas y pabellones.

Se parece exactamente al Valle Inclinado de Yuanming,

Así que aquí venía, y aquí me quedaré.

 

Un nuevo poema para hacer eco de las rimas de Shaoyou

Hasta el fin del mundo me impulsan;

Al otro lado de este estrecho está la isla de Hainan.

Las lágrimas, el último regalo de lealtad, se drenan,

Con una débil esperanza de ser invocado.

 

Este caballero sigue en buena forma.

Impecable es su cinturón de oro y su colgante de jade.

Con las vibras de Chang’an, esta puesta de sol rima,

Mil millas hacia el continente.

 

La orden del Emperador puede ser un desafío,

Pero garantizo que se mantendrá el valor de su cortesano.

Para bajar mi voz, la distancia funciona.

Mis ‘pecados’ están contenidos, así que no me preocupa.

 

Quizá no haya suerte cambiando un loco clásico,

Aunque pudiera ser tan bendecida y perdonada.

Será mejor que vayas a flotar en el mar, como Confucio.

He terminado con la ambición y harto con la ilusión.

 

Hacia el salvaje norte vamos

Al salvaje norte vamos,

galopando sobre ondas poco profundas,

arroyos, estanques y charcas serpenteantes,

para un festín de vistas de principios de primavera.

 

Con el vino venían muchos brindis.

Los vítores de alegría se elevaron por la luna.

Las mangas largas bailan con la brisa.

Un aroma sutil remueve los lazos del cabello.

 

En los gansos voladores, el atardecer brilla suavemente.

Pronto el cielo cristalino recupera la tranquilidad.

A casa vamos, pero uno se queda atrás, solo,

Viéndonos cruzar un puente para una piscina de luz.

 

Una copa en la noche de luna en un barco junto a Red Cliff – un poema en prosa

Fue en 1082, la noche siguiente a la luna llena de julio, cuando llevé a mis amigos a beber en un bote, remando río arriba desde el Acantilado Rojo. El río Yangtsé parecía quedarse en un sueño tranquilo bajo la brisa fresca bajo la acogedora luz de la luna. Brindé, y pronto empezamos a recitar juntos los famosos poemas lunares de El Libro de las Letras de las Canciones, y a retomar la primera letra de Su encantadora belleza. Para entonces, la hermosa Luna, despejada, había ascendido muy por encima del horizonte musical de las colinas del este, avanzando con gracia entre la Osa y la Cazadora. Flotábamos sobre un mar de olas relucientes que se unían al cielo más allá. No pasó mucho tiempo antes de que nuestra química se elevara y nos sentíamos como alas cabalgando el viento, vagando por la cúpula del firmamento, como si hubiéramos entrado en el mundo onírico del Cielo.

 

Brindamos una y otra vez con copas mientras golpeábamos los laterales del barco al ritmo, y cantábamos una y otra vez los famosos himnos románticos:

«En un barco de canela con remos de magnolia remamos y remamos.

Flotando en las ondas de la luz de la luna, río arriba vamos y vamos.

Mi anhelo ha quedado empapado en la canción, tan profundo y largo.

Vagando en movimiento poético, mi belleza está por encima de lo esperado.

 

Entonces un amigo empezó a repetir la melodía con su flauta. La música profundizó los sentimientos, tejiéndolos con un amor intenso y un anhelo desesperado de reencuentro, y una tristeza sin nombre que confesaba sus arrepentimientos. Cuando terminamos, las rimas y las vibraciones seguían flotando, ondulando en el aire a través del río soñador. Si hubiera un dragón viviendo en un valle profundo bajo las olas, saldría y bailaría al ritmo de la música del cielo. Si hubiera una viuda en el barco, seguramente se emocionaría y lloraría.

 

Me perdí un poco en el cambio de ánimo, y me volví curioso al mismo tiempo. Así que me senté derecho y le pregunté a mi amiga por qué demonios había elegido una melodía tan triste para una noche tan hermosa. Él levantó la vista y respondió: «Solo mira más allá, en la extensión entre las aguas, –‘Hacia el sur vuelan los cuervos negros,/ Entre estrellas que se apagan en el cielo iluminado por la luna.’ ¿Es este lugar una combinación perfecta para el verso del gran líder Mengde (nombre social de Cao Cao)? Y allí, al oeste y al este, están Xiakou y Wuchang frente a frente, con frondosas colinas verdes que se extienden por ambas orillas del río. Si este no es el lugar donde Mengde fue atrapado por el General Zhou, ¿dónde podría estar? El gran y poderoso líder, que llegó y conquistó Jingzhou, tomó la ciudad de Jianglin y siguió el flujo del Yangtsé hasta aquí. Se decía que su gran flota cubría cientos de millas de principio a fin, como una gran muralla en movimiento que sostiene el cielo con banderas y velas. Allí estaba junto al río, blandiendo una lanza larga en una mano y sosteniendo vino en la otra. Brindó por el río con su letra en verso corto. … …. Sin embargo, por poderoso y heroico que fuera, ¿dónde está ahora? Incluso él podría perder su marca en las olas que corren en el tiempo, así que ¿dónde podríamos estar tú y yo en el largo río que corre? Somos solo un grupo de pescadores disfrutando de una copa en un barco arbolado y llevando una vida junto al río con alces, peces y gambas, con una vida corta como la de una efímera comparada con la Naturaleza siempre presente, y un papel tan diminuto como una gota en el océano. No puedo evitar lamentar nuestras cortas vidas en este mundo donde el río Yangtsé ha estado corriendo como si siempre. Cómo deseo ser celestial, vagando por la tierra hasta el final en compañía de la hermosa Luna. Pero es un sueño que nunca se hará realidad, así que aquí estoy, enviando todos mis arrepentimientos y anhelos a través de mi flauta al viento fresco.»

 

«¿De verdad sabes la verdad del agua corriente y la luna brillante?» He dicho. «El tiempo pasa como el agua que fluye fuera de nuestra vista, pero aún existe en algún lugar del río. La luna va y viene, pero en realidad no crece ni disminuye. El ciclo cambiante de crecer y menguar es constante. Una perspectiva dinámica te llevaría a un mundo que nunca deja de cambiar, mientras que un punto de vista estático te llevaría a la naturaleza constante del universo, cuya fuente no es más que energía. Esta energía, aunque da lugar a formas de materia que cambiarían, permanece constante, uniforme y satisfecha en su naturaleza, sin necesidad de menos ni de más. Entonces, ¿por qué deberíamos desear algo que esté por encima de nuestras posibilidades? El mundo cambia, pero la regla del cambio no cambia. Cada experiencia en nuestras vidas está regida por esta regla, definiendo el destino de cada individuo con un toque preciso, ni un céntimo más, ni un céntimo menos. Sin embargo, la brisa del río se vuelve fresca cuando tu oído y cuerpo la perciben. La luz de la luna es brillante y reconfortante mientras tus ojos captan sus agradables rayos. Tales tesoros de la Naturaleza son ilimitados desde la antigüedad y siempre libres para que todo alma viva los disfrute. ¿Estás de acuerdo?»

 

Mi amigo esbozó una sonrisa comprensiva, empezando a lavar su copa de vino en el río para una nueva ronda de vino de arroz. La fiesta continuó hasta la noche hasta que terminaron toda la comida y frutas, dejando mesas desordenadas con tazas y platos vacíos. No pasó mucho tiempo antes de que la Luna nos viera reclinados unos sobre otros, hundiéndonos en el olvido de los sueños, mientras el amanecer estaba a punto de romper en el este.

 

Delicia Escamosa

Con un frasco de calabaza en el muslo,

Sin preocuparme por mi mente,

Me senté a beber un sorbo de vino

A flores floreciendo en la naturaleza.

El vino de agua de Pan mata mi día de día;

Ahora deseo tu Delicia Hojaldrada.

 

Banquete Real en el Festival de las Farolas

Reunidos alrededor del Palacio Jianzhang,

La luna y las estrellas comienzan a desvanecerse.

Un suave viento por el incensario envia

Un aroma que solo asocia con el Cielo.

En Bright Hall, los cortesanos estiraban la cabeza,

como una nube roja cuidando el Palacio de Jade.

 

Sonora, como guijarros bailando sobre piedras

Sonoros, como guijarros bailando sobre piedras,

Suavizado en eco a través del valle, se cumple.

¿Quién juega? Solo el Señor del Alcohol lo sabe.

La brisa relajante susurra en las colinas iluminadas por la luna.

 

La música vibra el corazón de los rocíos soñadores.

Incluso los mejores oídos del mundo pueden verse abrumados.

Es una sinfonía silenciosa en los dedos de Alguien, —

una gracia celestial, un consuelo para las almas insomnes.

 

Xiu cantaba aquí a los altos y bajos del arroyo.

Ahora que se ha ido, su vibra permanece en notas mudas.

Las montañas rejuvenecen las zonas desnudas aquí y allá.

Los ríos podían ir hacia atrás, aunque muy raros.

 

Xiu nos ha dejado para siempre en la isla de los inmortales,

Aunque aquí le echamos de menos cantando sus ci-poemas.

Esta melodía guarda su alegría terrenal en un resplandor orgulloso,

Tejiendo dos o tres acordes junto con el flujo.

 

Un mensaje para Huangzhou

Da recuerdos a mis amigos de East Slope.

Diles que estoy cerca del Trono, que me va bien.

Avísame si algún amigo de mi Snow Hall,

Y si el puente estuviera sepultado en nieve.

Cómo deseo regresar, de vuelta a East Slope,

Arar mi campo de primavera mientras crece la lluvia del río.

 

Mi recuperación enferma a principios de primavera

Esta primavera llega pronto a un mundo de nieve,

Difícil de ver, pero su viento del este empieza a soplan.

Hace sutiles señales con sauces de vagina,

Y una gracia suave incluso en tambores y campanas.

 

Solo una colcha puede mantenerme caliente en la cama,

Aunque la noche se siente como invierno largo y frío.

Cuando el pueblo sigue soñando en el aire brumoso,

Un nuevo sol sale, mordiendo la cima de la colina.

 

Ahí brotarán ramas de melocotón y albaricoque.

El zumo para las salidas de primavera hierve burbujas.

No habrá nada para mí, enferma y débil.

Evitaré que la cama se escape en casa.

 

Comiendo lichi en Huizhou

Aquí hay un mundo de primavera para todas las estaciones,

Donde el níspero y los bayberries se expanden a su vez.

Podría comer cientos de lichis como alimento diurno,

Y vivir en el sur, en el monte Luofu, para siempre.

 

Al llegar a Huangzhou

Todo mi mundo es como un escenario lleno de acontecimientos

Ahora que he envejecido se está volviendo extrañamente gracioso.

Una vida ajetreada con la boca, para las bocas,

Y un resultado pésimo por mi boca grande y tonta.

 

Bueno, el Yangtse envuelve la ciudad en un bucle,

Donde el pescado de río debería saber igual de bien.

También hay bosques de bambú sobre las colinas,

Donde debería encontrar muchos brotes dulces y terrosos.

 

Un papel de asistente no puede hacer mucho daño de todos modos.

Se ve que los poetas desterrados destacan en las vías fluviales.

Y el trabajo que hago apenas puede compararse con el salario que recibo.

¡La bolsa de grano de vino que me dio mi Señor es un desperdicio!

 

Sobre «Un amanecer de primavera en un río»

Cuando los bambúes viejos desatan algunas flores de melocotonero.

Y un pato salvaje grita: «El agua está bien»,

Y espárragos y ajenjo muestran brotes verdes,

Luego emerge el pez globo, justo a tiempo.

 

Mirando las montañas desde el barco fluvial

Desde nuestro barco las montañas corren como caballos,

Galopando por cientos, en ambas orillas.

Más adelante, cambian de forma en todas direcciones;

Detrás, se dirigen salvajemente hacia los cielos.

 

Los caminos y senderos marcan un laberinto de telarañas,

Donde los viajeros en la niebla se están desplazando.

Intento saludar, hacerme entender,

Pero me voy hacia el sur como un pájaro con viento fuerte.

 

Por qué tanto ajetreo por una burbuja

¿Por qué tanto ajetreo por una burbuja famosa?

¿Eso es tan grande como los ojos de una mosca, tan pequeño como el cerebro de un caracol?

Tu destino ya estaba decidido antes de que llegaras.

¿Por qué sigues tan obsesionado con la pérdida o el éxito?

 

Por una vida de cien años, si me permites,

Dejaría libre a este alma, la dejaría ser, ligera y alegre,

Con treinta y seis mil rondas de buenos vinos,

y treinta y seis mil noches de dulces sueños.

 

Piénsalo de nuevo, haz una lista de todos los días buenos y malos,

Encontrarás a medias sombras de tristeza, de viento y lluvia.

Es un lugar maravilloso en River South aquí,

¿Entonces por qué debería pasar mi vida quejándome de dolor?

 

Yo salía de fiesta con amigos en el césped de musgo con flores,

Luna brillante como la luz, nubes blancas como cobertura.

Juntos compartíamos incontables copas de buenas bebidas.

Juntos cantábamos la melodía The Vibrant Garden.

Poemas de Su Shi (Su Dongpo)

Adiós, mi querido amigo Dong Chuan

Un hombre de conocimiento brilla en espíritu,

Aunque vestido con ropa básica hecha de forma tosca.

Tienes la senna dorada que te abre camino

Después de tantos años con antiguos compañeros de colegio.

 

Estarías tan orgulloso, y rodeado de fans,

Como muestra la Lista de Oro con tinta fresca, ‘Dong Chuan’.

No te preocupes si no puedes permitirte el caballo en primavera.

Las damas adineradas en carruajes serían tus amigas.

 

Tras la partida de Ziyou en una misión a Qidan

Un amplio mar de nubes nos distinguirá, norte y sur.

Pero no derrames lágrimas por la distancia compartida, ni cerca ni lejos.

Tras una dura cabalgada enfrentándose a la escarcha y la nieve con viento del desierto,

Aún no has superado a los ‘Élites de Dios’ con tu sabiduría.

 

Cuando mires atrás a la luna en la Ciudad Prohibida,

Mantén vivos tus sueños alrededor de las colinas y lagos de la primavera.

Si el Jefe desea conocer su situación familiar en el tribunal,

No respondas, es famosa como la primera del Reino Medio.

 

Cruzando el Estrecho en junio, en el vigésimo día

La noche oscura se desvanece al amanecer,

Las estrellas, Hunter y Dipper, se apagan.

Por fin el viento y la lluvia interminables llegan a su fin,

Dando paso a una luna brillante y olas radiantes; –

 

Libre de neblina turbia, libre de extras como contraste,

Un mundo puro por naturaleza, un paisaje marino sereno.

Sin arrepentimientos por el mortal viaje en World’s Edge,

Lo he vivido al máximo, la misión más exótica;-

 

Un verdadero sabor de la vida flotante de Confucio en el mar,

Un toque áspero de la música y filosofía de Xuanyuan.

 

Preparando té de nueva estación junto a un arroyo de manantial

El mejor té se hierve al fuego recién hecho

Con agua que se saca de un arroyo corriente.

Hasta el final de los puntos de pesca sobre rocas

Intento conseguir agua clara de las profundidades.

 

La Osa robó la luna en mi urna,

Un repartido de arroyo a la tetera que alimenta la cuchara.

Pronto hierve hasta convertirse en una espuma blanca cremosa,

Los pozos de té enrollándose con un aroma rico y dulce.

 

Luego echo un fino chorro de primavera en mi cuenco,-

Un sonido reconfortante como una brisa bajando por las pineras.

El ‘límite de tres cuencos’ no puede ser lo mío

por la larga noche en este pueblo, árido y desolado.

 

Autoinscripción para una pintura mía en el templo Jinshan

Mi corazón es como un árbol reducido a cenizas.

Mi cuerpo es un barco flotante totalmente desconectado.

Si quieres conocer los trazos de vida que escribí,

Ve a Huangzhou, Huizhou y Danzhou.

 

Mi visita al Salón Pingshan

Esta es mi tercera visita a su Salón Pingshan.

En un chasquido de dedos, mi vida ya se queda a medias corta.

Lleva diez años ausente, se fue al cielo.

Sin embargo, su letra cursiva en la pared vive un dragón volador.

 

En memoria del alcalde que dejó grandes escritos,

Cantamos su ci ‘sauces llorones en el viento de primavera’.

No digas que todo es nada cuando uno se va.

Diría que la vida es solo un sueño incluso antes de irse.

 

Mi Festival de Faroles en Suzhou – al ritmo de Nanxiangzi

La naturaleza vuelve fresca mientras la lluvia brumosa calma el terreno.

Caballos y carruajes salen a prueba de la primavera.

¿Por qué no quedarse más tiempo para disfrutar del hermoso vino de aquí?

Y además, este viejo se siente como en casa al este del río Yangtsé.

 

El cielo está vibrante con estrellas de fuego y flores estallando

Sobre colinas onduladas de verdes y aguas ondulantes.

La vida en la Tierra es más acogedora que allí arriba, sobre las nubes.

Y hay más,

Voy a ‘El mejor de Huainan del Este’, en la ciudad de Zzhenhou.

 

Un himno a la noche de primavera

La noche de primavera vale mil en oro real. –

Las flores bulliciosas se deleitan en fragancias refrescantes,

Con la luz de la luna soñadora vagando por el bosque secreto.

Rimando con el aire perfumado es una canción tan dulce, –

 

Una melodía de flauta desde la torre y la terraza iluminadas,

Ondeando junto a un columpio de jardín hacia mi sueño primaveral.

 

Desde el Jardín Interior

Desde el jardín interior, tras cortinas y cortinas,

Un pequeño poema dulce fue enviado para una cita nocturna de luna.

Pero algo le inquietó la mente y le apoderó de la cara sonrojada.

Cuando la fiesta terminó, él se dirigió a su cámara oeste.

 

Tenía que cerrar todas las puertas para mantenerlo a raya.

Tan cerca estaban los corazones, pero a mil millas de distancia.

La mayoría de las flores se marchitaban, dejando mariposas perdidas en la consternación.

Él tocó una melodía en Sheng y ella resonó en su corazón.

 

Creciendo sobre el muro bajo del jardín donde había mirado durante mucho tiempo,

Una rama en flor se inclinaba, las flores rojas de albaricoque.

Por desgracia, el amor tímido suele ser entregado por las mejillas sonrojadas

Intentando ocultar un fuego ardiente de deseo en una calle familiar,-

 

Solo unos pocos chupitos para la alegría emocionante entre las frías realidades

De largas horas esperando en silenciosa desolación y desesperación.

Una vida amorosa abierta juega a lo seguro con una empresa dedicada,

Una ruta rutinaria por un recorrido conocido hacia un destino conocido,

 

Libre de barreras mundanas, poco a poco libre de tiernos romances.

Las papilas gustativas de los amantes suelen volverse fervientes en regiones inexploradas.

¿Qué caracteriza un gran sabor de placer, tierno e intenso? –

El éxtasis robado de los momentos eróticos, secretos y prohibidos.

 

Un paseo por Dongpo, la Ladera Este

La luna empieza a brillar tras la lluvia en la Ladera Este.

No más ajetreos ni bullicios, solo un holgazán caminando solo.

Voy a tomar el camino rocoso que no se puede tener en la calle;

Y me encanta el tono de clic de mi bastón sobre las piedras.

 

Una broma para el bautismo de mi recién nacido

Todos los padres quieren que sus hijos sean inteligentes;

Sin embargo, mi astucia tenía mi vida.

Espero que este hijo siga siendo simple y tonto; –

La buena fortuna favorece a los tontos y a los tontos.

 

Sobre el Pabellón Oeste pasan nubes de tinta

Sobre el pabellón oeste pasan nubes de tinta,

Arrastrando gotas pesadas hacia el cielo del atardecer.

El río Yangtsé fluye hacia el este en olas blancas,

Llevándose consigo el último aliento de climas nublados.

 

A lo largo de las orillas, los sauces se inclinan ante la luz dorada

Ese gancho de cortina para brillar y relucir.–

Todo dulcemente afinado para un lugar exuberante y delicioso, —

un jardín floreciente y vinos recién filtrados.

 

Mi belleza tiene una sonrisa como la noche estrellada.

La luna plateada se esconde, ahora pálida y tímida.

Su canto es como suaves susurros de la noche.

Su rubio abanico en la mano calma mi mente melancólica.

 

A River South, mis compañeros en una lucha interminable a la derecha:

Qué divertido en Yangzhou no cambiaría por ti.

 

Sombra de Flor

Shadow venía en niveles en la floreciente terraza.

Hice que sirvientes se los llevaran, pero en vano.

Menos mal que el sol poniente se los llevó de encima.

Sin embargo, la luna los envía de vuelta.

 

Un banquete de flores de peonía en el Templo de la Suerte

La calle muestra caballeros alegres dispuestos con un giro.

Las flores de peonía peinan su pelo canoso con arrepentimiento.

Se tambaleaban y se tambalean en sus pasos un poco achispados,

Cortinas de cuentas todas semi-enrolladas a kilómetros de distancia.

 

A mi caballo le encanta la orilla arenosa junto al río

A mi caballo le encanta el borde arenoso junto al río.

Donde las hierbas y los juncos están frescos tras la lluvia.

Un corazón dormido escucha un llamado anhelante de regreso

De volver a arar los campos de su ciudad natal.

 

Un mar de ajenjo y margaritas corona en dulce aroma,

Un terreno de cáñamo y moreras brilla en verano.

La vida se ha vuelto fácil y fácil trabajando con compatriotas.

Este alcalde solía ser peón de granja como ellos.

 

Hasta que sus sienes se congelaran en sus años otoñales

Hasta que sus sienes se helaran en sus años otoñales,

Anshi llevaba una vida tranquila cerca del Mar del Este.

De familiares y amigos se despidió entre lágrimas.

Solo la flauta y el guqin podían aliviar el dolor.

 

Prometió su regreso por el río Yangtsé.

Después de resolver las fronteras y asuntos del Estado.

Sin embargo, la Puerta Oeste le veía enfermo y deprimido.

Los lugares elevados no tenían espacio para su vida campestre.

 

Con tristes arrepentimientos, su promesa terminó en su muerte.

Nuestros años de mejor esplendor se han ido, solo quedan historias.

Mil millas sitúan nuestro pueblo natal al oeste.

Es hora de un plan en el que ambos se jubilen.

 

Mejor nos instalamos en algún sitio cercano.

Una vida desapegada con poesía es todo lo que deseo.

Para mis preocupaciones mundanas, solo el vino puede aclarar.

Si me cayera, sabría que siempre estás ahí.

 

Bueno, Liu Bei puede que se ría de nosotros desde su alto lugar,

Pero brindemos por nuestra vida común con nuestra ropa común.

 

Canción del Incienso – Despedida

Visitamos el pueblo junto al río de la mano,

Dejando caer flores de mume como nieve sobre un vestido de seda.

¿Cómo voy a estar de pie?

¡La tierra de hadas que devora el alma!

 

Ahora, separados de ti durante años,

Escuchando la misma canción de siempre,

¿Puedo olvidarme del salón junto al lago,

El templo en la Colina Solitaria

 

¿Y las olas del Golden Gate se sobrellenan?

Dondequiera que fuéramos en cualquier día,

Hemos escrito mil líneas.

Las mangas de seda barrían el polvo.

 

Ya que nos separamos, ¿quién

¿A menudo pensaba en ti?

La luna que brilla en el lago,

Los sauces junto al lago,

La nube y la brisa.

 

Un rojo cálido bajo la luz del sol

De camino a dar las gracias por la lluvia en la piscina rocosa a las afueras de Suzhou.

Esta piscina se encuentra a veinte li al este de la ciudad,

subiendo o bajando con el río Su y volviéndose claro o embarrado como el río.

Un rojo cálido iluminaba la piscina donde se pueden ver peces,

 

Y verde la sombra del pueblo donde los cuervos se esconden al anochecer;

Aquí se reúnen niños pequeños y barbas grises con ojos brillantes;

Los ciervos se sobresaltan al ver a los hombres,

Pero los monos llegan sin que se lo pidan al sonido de los tambores.

Esto se lo digo a las chicas que recogen moras de camino a casa.

 

Narcisos de la ribera

Bebiendo en Eastern Slope por la noche,

Yo sobrio y luego me emborracho otra vez.

Cuando vuelvo, es casi medianoche,

Llevo el estruendo del ronquido de mi muchacho de casa;

 

Llamo pero nadie abre la puerta.

¿Qué puedo hacer sino apoyarme en mi bastón,

¿Escuchar el estribillo del río?

Me arrepiento mucho de no ser dueño de los míos.

 

¿Cuándo puedo ignorar los zumbidos de arriba y abajo?

En la noche tranquila, los vientos suaves tiemblan

En las ondas del río.

A partir de ahora desaparecería con mi pequeño barco;

El resto de mi vida en el mar flotaría.

 

El Pabellón de la Marea en el Puesto de Chengmai

Un viajero cansado está triste porque su hogar está lejos,

Vio un pabellón sobre un puente en su camino.

Admiro a las garzas blancas cruzando la ribera otoñal,

Sin saber que los verdes bosques se ahogan en la marea del atardecer.

 

Acabaría mi vida en el pueblo junto al Mar del Sur,

La Corte Celestial envía a una bruja para llamarme de vuelta.

Pájaros muy, muy lejanos desaparecen en los cielos bajos,

Más allá de un tramo de colinas azules se encuentra la Llanura Central.

 

Un verso improvisado escrito en el exilio

El cabello blanco despeinado ondea al viento como la escarcha extendida,

En mi pequeño despacho estoy enfermo en una cama de mimbre.

Sabiendo que estoy durmiendo un sueño dulce en primavera,

El sacerdote taoísta se encarga de que las campanas matutinas suenen suavemente.

 

La Luna en el río Oeste – Al hada de la flor de mume

Tus huesos de jade desafían la muerte miasmática;

Tu carne de nieve exhala un aliento inmortal.

El duende del mar entre las flores suele enviarte

Una cacatúa de ojos dorados y plumas verdes.

 

El polvo te estropearía la cara;

Tus labios no necesitan crema de rubor.

Tan alto como una nube de mañana te elevas con gracia;

Con la flor de peral no compartirás tu sueño.

 

Mariposa enamorada de las flores – Flores rojas se desvanecen

Las flores rojas se marchitan y los albaricoques verdes siguen siendo pequeños

Cuando pasan las golondrinas

Sobre el agua azul que rodea el muro del jardín.

¡La mayoría de los muros de sauce han sido volados, por desgracia!

 

Pero no hay lugar donde no crezca hierba verde y dulce.

Sin el muro hay un camino dentro, hay un columpio.

Un transeúnte

Oye la risa de la doncella en el anillo del jardín.

 

A medida que la risa retumbante se apaga poco a poco,

Para la hechicera, los encantados solo pueden suspirar.

 

Feliz regreso a la corte – En respuesta a Su Jian

Sueño mi barco como una hoja en el vasto lago a flote,

Olas como nieve se elevan a lo largo de kilómetros y blanquean el aire.

Me despierto y encuentro el monte Lu resplandeciente a mis ojos,

Acantilados azules tras acantilados azules se abren hacia el cielo.

 

He sufrido reveses toda mi vida;

Tú y yo cantamos igual la canción del vagabundo.

Soñando con pasear en barco por el lago,

Me gusta la escena emocionante cuando estoy despierto,

 

Y sentirme tan feliz como vuela el transbordador.

Mañana zarparás con la brisa del oeste;

Te canturrearé llorando un nuevo verso lleno de tristeza.

Cuando el Poeta Qu se va, la Montaña del Sur queda desnuda.

 

Las orquídeas dulces y los tréboles pierden su color

Como el poeta de Willow Branch Song, tú

Irá más al suroeste.

Pero puedes escribir como invitado.

 

Y entonces, ¿quién dice?

¿La era moderna no puede superar los tiempos pasados?

 

Narcisos junto al río-Adiós a un amigo

Han pasado tres años desde que dejamos la capital;

Hemos caminado de arriba a abajo.

Aun así, sonrío como en un cálido día de primavera.

En el pozo antiguo no se elevan olas;

 

Erguido, el bambú otoñal es alabado.

 

Melancólico, tu solitaria vela parte por la noche;

Solo una nube pálida te despide a la pálida luz de la luna.

No necesitas ninguna cantante para ahogar tu tristeza con un beber.

La vida es como un viaje;

Yo también voy de camino.

 

Ocho tiempos de la canción de Ganzhou – Para un amigo budista

La brisa que agita el corazón trae la marea;

El viento despiadado lo hace fluir desde la orilla del río.

En la desembocadura del río

O el ferry hacia el sur,

¿Cuántas veces hemos oído campanillas de despedida?

 

¡No llores por el pasado!

El mundo cambia rápido.

Que podría ser como yo,

Aunque de pelo blanco, ¿pero despreocupado?

 

No abandones la orilla occidental del lago:

En días bonitos, las colinas verdes son verdes;

En días lluviosos están cubiertos por una pantalla brumosa.

Pocos poetas lo serían

Amigos tan íntimos como tú y yo.

 

No olvidéis en nuestra vejez,

Viviremos juntos en el ermitaño.

Aunque desaparezca,

No deberías volver a llorar por tu compañero.

 

A Liu Jingwen

Los lotos no ponen paraguas contra la lluvia;

Sin embargo, permanecen ramas de crisantemo a prueba de heladas.

No olvides que un año es la escena más bonita:

Cuando los naranjas son amarillos y las mandarinas verdes.

 

Inmortal en el Puente de la Urraca – Despedida en la Víspera de la Doble Séptima

Como el inmortal que abandona la multitud,

Flotando sobre la nube,

A diferencia del Pastor de Vaqueros y la Doncella que permanecen,

Tocas tu flauta a la luz de la luna,

Agitando la mano, sales en vuelo.

 

Tu barco se irá

A través de la Vía Láctea,

En viento y lluvia celestiales.

Nos hemos visto y bebido como si fuera por destino.

¿Dónde te vas a llevar cuando el viento y la lluvia bajen?

 

Felicidades al novio – La belleza y la flor de granada

Golondrinas jóvenes vuelan a lo largo del alero pintado,

Lo cual nadie percibe.

La sombra de los plátanos se mantiene alejada

El caluroso mediodía

Y trae una tarde fresca y fresca

Para la bañadora guapa.

 

Coquetea con un abanico redondo de seda hecho,

Tanto abanico como mano blancas como jade.

Cansado poco a poco,

Se queda dormida con un suspiro solitario

¿Quién llama a la puerta con cortina

¿Que ya no puede soñar dulces?

 

Otra vez es la brisa que

Es bambú verde que se balancea.

La flor de granada le abre la mitad de los labios

Que parecen tiras arrugadas de color carmesí;

Cuando todas las flores descaradas se marchiten,

Sola, será la doncella de la belleza.

 

¡Qué encantadora es su rama en flor, contemplad!

Su fragante corazón parece envuelto mil veces.

Pero tiene miedo de sorprenderse con la brisa del oeste

Lo que marchita todas las hojas verdes de los árboles.

La belleza viene a beber a la feria de las flores;

Verla marchita también no lo puede soportar.

 

Luego lágrimas y flores

Se caía en las lluvias.

 

Canto del Dragón de Agua – Acatas de sauce

Parecen serlo y no son flores,

Nadie les siente lástima cuando se caen en la lluvia.

Abandonando su hogar,

Al borde de la carretera deambulan;

Creo que no tienen sentimiento que transmitir,

Pero deben tener pensamientos profundos.

 

El dolor entumece su tierno corazón,

Sus ojos melancólicos, pesados de sueño,

a punto de abrirse, pero cerrados de nuevo.

Sueñan con ir con el viento durante mucho tiempo,

Muchos kilómetros para encontrar a un hombre de buen corazón,

Pero se excitan con el canto de los orioles.

 

No lamento que los salteros hayan volado,

Pero que en el Jardín Occidental el rojo caído

No se puede reunir. Cuando amanece el día

Y la lluvia ha terminado, no podemos encontrar sus huellas

Pero un estanque con lenteias rotas por todas partes.

De las tres gracias de la primavera,

Dos se han ido con el polvo de la carretera,

 

Y uno con las olas. Si simplemente

Mira bien, nunca lo harás

Encuentra acorrales pero lágrimas de los que se separan,

Que gota a gota

Cae sin parar.

 

Ramas en flor escritas en pinturas por el secretario Wang de Yanling

Para enfatizar demasiado la semejanza de la forma

En la pintura es una visión infantil.

Quien piensa en verso que hay una norma,

En poesía no tiene clemencia.

 

En la pintura como en la poesía,

Nos gusta lo natural y lo nuevo.

Bian Luan pintaba aves vívidamente;

Las flores de Zhao Chang a la naturaleza eran verdaderas.

 

Pero estas dos imágenes las superan:

Son más justas y elaboradas.

No vamos a creer de un tallo rojo

La belleza de la primavera puede irradiar.

 

Los bambús delgados parecen ermitanos;

Como doncellas que florecen flores solitarias.

Los pájaros doblan la rama que soltan,

Y las flores agitadas caen en lluvias.

 

Baten sus alas y vuelan hacia arriba,

Y remover todas las hojas de los árboles.

Con el néctar recogido en el muslo,

Ocupadas están las abejas laboriosas.

 

Este pintor tiene un don para el arte,

Su pincel preserva la belleza de la primavera.

Creo que es un poeta en el fondo,

Y esperar una respuesta que traerá este versículo.

 

Escena de otoño escrita para acompañar un dibujo dibujado por Li Shinan

Arroyos cruzan el prado, orillas marcadas donde subía el agua;

Los árboles dispersos se inclinan y dejan que sus raíces heladas sobresalgan.

¿Sabes a dónde va el barco de un solo remo y forma de hoja?

Al pueblo de las hojas amarillas o por ahí.

 

Escenas del río en una tarde de primavera escritas para acompañar dos imágenes dibujadas por el monje Huichong

Detrás del bambú crecen dos o tres pulverizaciones de melocotonero,

Cuando la primavera ha calentado el arroyo, los patos son los primeros en enterarse.

La tierra cubierta de malas hierbas y agua salpicada de juncos,

Es el momento en que los peces globos naden contra las precedes.

 

Los gansos salvajes que regresaban de la bandada se separaban,

Los viajeros que van al norte son reacios a ir.

Sabiendo desde lejos que el desierto sigue cubierto de nieve,

Durante medio mes más en el sur se quedarían allí.

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