Poemas de Hesíodo (poeta griego)

Hesíodo

Poemas de Hesíodo (c. s. VII a.C.) otro gran poeta épico griego, posterior a Homero. Es el primer autor occidental del que se conoce una voz individual. Sus obras principales son la Teogonía, que narra el origen de los dioses y el cosmos, y Los Trabajos y los Días, un poema didáctico que ofrece consejos agrícolas, éticos y un elogio al trabajo y la justicia. Su estilo es más didáctico y personal que el de Homero.

La Teogonía: El origen del orden divino

El canto se inicia con la necesidad de inspiración para narrar el surgimiento del Caos primordial y de Gea. Este orden naciente se ve perturbado por la violencia de Urano y Cronos, llevando a la Gran Batalla cósmica que culmina con la victoria y el establecimiento del orden eterno y justo de Zeus.

[Invocación] «De las Musas heliconíadas comencemos a cantar, que habitan el gran y divino monte Helicón…»

[Cosmogonía] «En primer lugar existió el Caos. Después Gea la de amplio pecho, sede siempre segura de todos los inmortales que habitan la nevada cumbre del Olimpo”.

[Guerra de los Titanes] «Y Gea, a punto de reventar, se quejaba en su interior mientras planeaba una artimaña… Solo Cronos, el más retorcido de todos, se armó de valor y le respondió: ‘Madre, yo no siento piedad por nuestro abominable padre.’»

[La Batalla] «Hervía la tierra toda y las corrientes del Océano y el estéril ponto. Una ardiente humareda envolvió a los Titanes nacidos del suelo y una inmensa llamarada alcanzó la atmósfera divina”.

[Establecimiento de Zeus] «Reina aquél sobre el cielo y es dueño del trueno y del llameante rayo… Perfectamente repartió por igual todas las cosas entre los Inmortales y fijó sus prerrogativas”.

Hesíodo

 

Los Trabajos y los Días: Justicia, Esfuerzo y Consejos Prácticos

Esta obra didáctica se dirige al hermano de Hesíodo, Perses, instruyéndole sobre la vida justa y el trabajo honrado como remedio a la era de males.

El poema comienza con una exhortación a la Justicia y una advertencia contra la arrogancia (hibris). Luego justifica la dureza de la vida (a causa de la historia de Pandora y la pérdida de la Edad de Oro), y enseña que la única redención es el trabajo diligente y honrado, culminando con consejos prácticos sobre la convivencia social, la agricultura y el calendario para asegurar la prosperidad.

 

[Eje Moral] «Tú escucha a la justicia, y no agrandes la insolencia. La insolencia es mala para el mísero mortal. Ni aun el prócer puede fácilmente sufrirla..”.

[La Necesidad del Trabajo] «El trabajo no es vergüenza, la ociosidad sí lo es. Si trabajas, pronto te envidiará el perezoso… Trabaja y hazte rico: te envidiará el ocioso”.

[El Origen de los Males] «Miles de amarguras deambulan entre los hombres: repleta de males está la Tierra y repleto el mar. Las enfermedades van y vienen acarreando penas en silencio..”.

[Consejo Comunitario] «Llama al festín a quien te quiere, al enemigo déjalo. Y, sobre todo, has de llamar al que cerca de ti habita. Pues sabe que si algo imprevisto te ocurre en el lugar, los vecinos acuden al punto..”.

[Guía Agrícola] «Hacia la mitad del estío, di a tus servidores: ‘No durará mucho el estío; preparad los graneros.’ Ponte al abrigo del mes Leneón, todos los días del cual son malos para los bueyes”.

 

Hesíodo

El Escudo de Heracles: La Obra de Hefesto y el Combate Heroico

El poema, aunque centrado en el combate de Heracles contra Cicno, dedica una extensa y vívida sección (écfrasis) a la descripción del escudo, forjado por el mismo Hefesto.

Tras un diálogo que establece la inminencia del combate, se introduce la descripción del Escudo de Heracles, una pieza de arte divino que refleja el universo de la guerra (donde moran la Discordia y el Alboroto).

Los guerreros se acercan, generando un estruendo cósmico. Finalmente, el héroe, portando este microcosmos protector, expresa su total confianza antes de dar la batalla que decidirá su destino.

 

[La Invocación Heroica] «Y el poderoso Heracles se alegró en su corazón y sonrió, ya que las palabras del otro le agradaron mucho… ‘Oh, héroe Yolao, surgido del cielo, ahora se avecina una batalla intensa.’»

[El Arte Divino] «En él brillaban figuras de hombres y dioses, y escenas de guerra y de paz, todas forjadas con arte divino…»

[Personificaciones del Caos] «También Eris (Discordia) y Cidoimos (Alboroto) se daban prisa alrededor, y terriblemente Ker (Muerte violenta)».

[El Rugido de la Batalla] «Y la tierra gimió a su alrededor. Y ellos, los domadores de caballos Cicno y Ares, insaciables en la guerra, avanzaron juntos como el fuego o el torbellino. Luego sus caballos relincharon agudamente, cara a cara..”.

[La Confianza del Héroe] «¡Necio! Ares no te salvará de la garra de la muerte si nos enfrentamos en batalla; déjate ganar pidiendo misericordia o grita a los dioses el adiós definitivo«.

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